Planes de pensiones

Las carteras de bonos de largo plazo ganan con la rebaja de tipos

El drástico recorte de los tipos de interés oficiales ha convertido a los planes de pensiones de renta fija a medio y largo plazo en los principales ganadores del momento, con rentabilidades que en algunos casos superan el 6% en lo que va de año, lo que significa que van a cerrar el año en las primeras posiciones de las tablas de clasificación. Dado que el Banco Central Europeo ha dejado abiertas las puertas a un nuevo recorte de tipos y quizás a alguno más adicional, cabe suponer que las rentabilidades a largo plazo van a seguir ajustándose a la baja y, por lo tanto, elevando las valoraciones de los bonos y, a la postre, las valoraciones de las carteras de los planes de pensiones que actúan en estos mercados.

Esto quiere decir que quizás existan aún algunos márgenes de subida en los planes que operan en los mercados de bonos a medio y largo plazo, aunque la rápida progresión de sus rentabilidades en el curso del mes de noviembre (en el que algunos planes han ganado más del 4%) ha debido agotar buena parte del potencial alcista que existía en estos planes hace unas semanas. Los inversores que tomaron hace un mes la decisión de mudarse a la renta fija a largo plazo han tomado una buena decisión, sobre todo si han abandonado inversiones en otros planes de menor expectativa alcista. No se podría decir lo mismo, sin embargo, de los planes de renta variable, ya que el abandono de los mismos implica materializar importantes pérdidas en estos momentos pero, sobre todo, perderse una eventual subida que algunos analistas no descartan que podría empezar a producirse a lo largo de la primera mitad del próximo ejercicio.

La renta variable ha tropezado de nuevo esta semana a causa de los malos datos macroeconómicos y sin que los diversos indicadores o decisiones que llegan a la economía de signo positivo (recorte de tipos de interés, abaratamiento espectacular del crudo, caída en picado de la tasa de inflación,...) hayan logrado cambiar el signo de las expectativas.