Cumbre contra la recesión

La UE impulsará esta semana sus planes contra la crisis

Durante los próximos jueves y viernes, los Estados miembros intentarán aprobar un paquete de medidas para relanzar la economía sobre la base propuesta por la Comisión Europea -que consiste en destinar fondos equivalentes al 1,5% del PIB comunitario a impulsar la actividad y el empleo-, aunque con modificaciones.

Según Bruselas, el gasto total debe ascender a 200.000 millones de euros, de los que 170.000 millones (el 1,2% del PIB de la UE) tendrán que salir de los presupuestos nacionales y 30.000 millones de las arcas comunitarias y del Banco Europeo de Inversiones.

Entre otros puntos, los países divergen, sobre la propuesta de la Comisión de dedicar 5.000 millones de euros del presupuesto comunitario que no han sido utilizados a mejorar infraestructuras energéticas, transportes y proyectos de banda ancha, indicaron fuentes diplomáticas.

En ese sentido, lamentan que el Ejecutivo comunitario no haya expresado con la suficiente claridad el uso que se va a dar a esa partida.

Por otra parte, los Estados miembros están a favor de acelerar y simplificar los procedimientos de gasto de los fondos estructurales, de los que España sigue siendo un receptor importante.

En cambio, no se muestran partidarios de adoptar rebajas temporales del IVA -como la adoptada en Reino Unido, de 2,5 puntos- para impulsar el consumo, como sugería la Comisión.

Los países también volverán a tratar la posibilidad de ampliar el catálogo de productos y servicios que se benefician de un tipo de IVA reducido.

Salidas para el Tratado de Lisboa

Los jefes de Estado y de Gobierno europeos deberán buscar además una salida al bloqueo en el que se encuentra el Tratado de Lisboa tras el rechazo de Irlanda al texto en referéndum el pasado mes de junio, con el 53,4% de "noes" y una participación del 51%.

Irlanda presentará al resto de socios comunitarios sus propuestas para avanzar en la adopción del Tratado, que debe ser aprobado por unanimidad.

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, expresó ayer su "optimismo" de cara a resolver el bloqueo tras reunirse en Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y en París con el presidente francés y de turno del Consejo Europeo, Nicolas Sarkozy.

El diario Financial Times publicó ayer que Cowen podría pedir garantías de que las normas comunitarias no entrarán en áreas de gran sensibilidad nacional para los irlandeses -como el aborto, la política fiscal y la neutralidad del país-, con vistas a celebrar un segundo referéndum en el que pueda ganar el "sí".

Además, Dublín querría también asegurarse de que mantiene un comisario en la Comisión Europea, órgano que vería reducidos sus miembros de aprobarse el Tratado.

Medidas contra el cambio climático

En cuanto al paquete de medidas para combatir el cambio climático -que debe ser aprobado en decisión conjunta por el Consejo y la Eurocámara-, las negociaciones que más dificultades presentan son las de la financiación de los proyectos de captura de CO2 o el reparto de derechos de las subastas de emisiones de gases que provocan el efecto invernadero, señalaron las mismas fuentes.

El objetivo de la UE es que en 2020 el 20 por ciento de la energía que se consume proceda de fuentes renovables, para lo que ha fijado distintos objetivos nacionales cuyos puntos más polémicos se han ido cerrando en los últimos meses.

No obstante, uno de los asuntos que queda por resolver son los llamados "mecanismos de flexibilidad", por los que los países pueden importar electricidad producida a partir de fuentes renovables fuera de la UE y contabilizarla dentro de sus objetivos nacionales.

Para garantizar que las importaciones se hagan de manera fiable, Bruselas sugiere un sistema de garantías de origen y ciertos límites que no apoyan todos los países.

En concreto, algunos como Italia defienden que las condiciones para recurrir a esta opción sean revisadas en 2014 con la intención de ampliarlas.