Crisis inmobiliaria

Habitat adeuda hasta octubre 2.000 millones a sus 41 acreedores bancarios

La inmobiliaria Habitat, que anunció el pasado viernes su decisión de solicitar concurso voluntario de acreedores, adeuda más de 2.000 millones de euros a sus 41 acreedores bancarios, entre los que figuran 'La Caixa', Caja Madrid, BBVA, Banco Popular y Santander, según datos correspondientes al cierre del pasado mes de octubre.

'La Caixa' se sitúa como el principal acreedor de Habitat , que adeuda 217,9 millones de euros a la entidad presidida por Isidre Fainé. En segundo lugar figura Caja Madrid, con 207 millones de euros. Por su parte, la deuda de la inmobiliaria con BBVA asciende a 187,3 millones de euros y la correspondiente a Banco Popular a 167 millones de euros.

Entre los principales acreedores de la compañía figura también el Santander, con 128,6 millones de euros, Banco Sabadell, con una deuda de 109,5 millones de euros, y Banesto, con 89,4 millones de euros. Además, entre los acreedores de la inmobiliaria presidida por Bruno Figueras figura el Instituto de Crédito Oficial (ICO), con 76,6 millones de euros, y el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), con 77,5 millones de euros.

El Juzgado de lo Mercantil número 3 de Barcelona declarará esta misma semana a la promotora inmobiliaria Habitat en situación de concurso voluntario, resolviendo al tiempo sobre la petición de Ferrovial , según las fuentes jurídicas consultadas. A partir de entonces, se procederá a la designación de los tres administradores concursales (un abogado, un auditor y un acreedor), que se ocuparán de fiscalizar la actuación de la inmobiliaria hasta que se cierre un acuerdo con los acreedores o se acuerde, de no ser posible, la liquidación.

El concurso de Habitat será el segundo de España por la importancia de su pasivo en el sector de la construcción, después del de Martinsa-Fadesa, que tramita el Juzgado de lo Mercantil número 1 de A Coruña. Habitat solicitó el pasado viernes ante los Juzgados de Barcelona un concurso voluntario de acreedores ante la imposibilidad de hacer frente a su deuda, de unos 2.300 millones de euros.