Crisis en el motor

Ford cerrará 21 días en Almussafes para evitar el despido definitivo de un turno

La planta de Ford en Almussafes (Valencia) puede pasar la crisis sin perder empleo. La multinacional ha programado la producción para el primer semestre del año que viene y, si bien el volumen se reduce notablemente sobre la capacidad de la planta, el exceso de personal, que ponía en peligro a todo un turno, se sorteará con un ERE temporal que supondrá que toda la plantilla dejará de trabajar un día cada quincena

Ford hizo público ayer su programa de producción de la planta de Almussafes (Valencia) para los próximos seis meses, unas cifras que invitan al optimismo, ya que mantiene el ritmo en el modelo Focus, con unos 1.000 coches diarios. Además, lanza con fuerza la nueva línea que fabricará el recién estrenado Fiesta, del que, tras la curva de arranque, prevé montar entre 650 y 750 unidades por jornada. Estos datos sitúan a la planta valenciana en el umbral de necesitar o no el tercer turno de fabricación que ahora existe. De hecho, sólo con dos, la factoría, a pleno rendimiento, ha llegado a superar los 1.600 coches diarios. Con los tres, lo normal es producir unos 1.800, aunque dada la configuración flexible de las líneas de Almussafes, se ha llegado a alcanzar los 2.000. Esta noticia se produce un día después de saberse que la planta de GM en Figueruelas parará al menos una veintena de días en 2009.

Uno de los principales temores que tenían los trabajadores de la compañía es que la empresa plantease a la vuelta de las vacaciones de Navidad un expediente de regulación de empleo que supusiese el despido definitivo de alrededor de un millar de empleados. La decisión de Ford de no producir ni un coche más de los que se tengan vendidos a compradores con nombre y apellidos supone un recorte de la producción por tiempo indefinido. Ford, en la nota que emitió ayer aventuró una caída de la industria del motor en 2009 del 10% adicional a la registrada este año, 15 millones de unidades menos.

Sin embargo, la previsión de producción ha permitido a la dirección y al sindicato UGT, mayoritario en la planta, alcanzar un acuerdo que evitará despidos. La propuesta discutida ayer en la comisión consultiva implica que 5.600 empleados de la planta se verán afectados por un ERE temporal de 21 días en el primer semestre de 2009. Estas jornadas se repartirán en dos bloques. El primero supondrá que la plantilla no se incorporará a la planta hasta el día 19 de enero, frente al día 7 que solían volver. A partir de ahí, y hasta junio, la plantilla dejará de trabajar un día cada quincena.

Ford prevé que el sector caiga en 2009 un 10% adicional a lo ya perdido este año

Esto supondrá que, si nada se tuerce, la planta mantendrá los tres turnos de producción, con lo que cada día fabricará unos 1.800 vehículos. Para ajustar esa cifra a los alrededor de 1.650 que debería hacer, se parará esa jornada cada quince días totalmente, lo que permitirá cuadrar las cifras.

'Lo importante es que en una coyuntura tan complicada no se van a perder puestos de trabajo', dijo el secretario general de UTG-Ford, Gonzalo Pino. El dirigente sindical auguró un 2009 con baja producción en las plantas por la caída de las ventas, pero apuntó la 'buena posición' de la que parte la factoría valenciana y la propia marca en Europa. 'Ford ha renovado todos sus modelos recientemente y eso supone una ventaja', dijo Pino, que añadió que el hecho de que Almussafes fabrique el Focus, uno de los líderes en ventas, y el nuevo Fiesta, en el que se han depositado grandes esperanzas, refuerza a la planta.

UGT pide a la empresa que estudie el exceso de capacidad instalada

El secretario general de UGT en Ford, Gonzalo Pino, instó ayer a la multinacional a hacer una profunda reflexión sobre su estructura de fabricación en Europa. 'Esta crisis debe servir para que se den cuenta de que hay un exceso de capacidad instalada, muy por encima de la demanda, y habrá que empezar a pensar en cómo se afronta esta situación'.

Ford cuenta en Europa occidental con cuatro plantas de producción: una en Inglaterra (que monta vehículos industriales); otra en Bélgica, especializada en los coches grandes, como el Mondeo; dos en Alemania, Colonia y Saarlouis; y la de Almussafes. La planta española sigue siendo la más rentable de todas, mientras que la belga es la más cara, según datos que maneja el sindicato. Ford también cuenta con plantas en Turquía, Polonia (junto a Fiat), Rumanía y Rusia.