Ampliación de capital

Los accionistas de RBS apoyan una ampliación de capital con fondos del Estado

Los accionistas del Royal Bank of Scotland (RBS) votaron hoy a favor de una ampliación de capital por 20.000 millones de libras (23.600 millones de euros) con fondos del Estado que podría conllevar la propiedad pública de hasta un 60% del banco.

En una junta celebrada en Edimburgo (Escocia), un 99% de los accionistas apoyó la emisión de acciones ordinarias por valor de 15.000 millones de libras (unos 17.700 millones de euros), que se ofrecerán al accionariado, y preferentes por 5.000 millones (5.900 millones de euros), que adquirirá el Estado.

Si, para el próximo martes, los accionistas no compran las acciones ordinarias -lo que es probable que ocurra, ya que su precio de 65,5 peniques es superior a la actual cotización bursátil-, el Gobierno las adquirirá, además de las preferentes, lo que conllevaría la nacionalización parcial del banco.

El RBS, propietario de NatWest, es junto con Lloyds TSB y HBOS uno de los tres bancos británicos que el pasado octubre se acogieron al plan de rescate financiero propuesto por el Ejecutivo para hacer frente a la crisis.

Según los términos del plan, el banco escocés, fundado en 1727, no podrá pagar dividendos a sus accionistas hasta que recompre al Estado las acciones preferentes, lo que se propone hacer para el 2010.

En la junta de hoy, el presidente, Tom McKillop, pidió disculpas al accionariado y dijo sentir "profundamente" el coste financiero y humano que las dificultades del banco habían causado.

McKillop, que dejará el cargo el año próximo, afirmó además que la actual crisis era "la peor experiencia en sus más de 40 años de vida laboral".

El Royal Bank of Scotland, que ha anticipado que este año podría tener pérdidas por primera vez en su historia, resultó muy afectado por la crisis debido a su posición de vulnerabilidad tras haber efectuado operaciones por encima de sus posibilidades reales.

Afectó especialmente a las reservas de la entidad la compra del holandés ABN Amro, que adquirió en 2007 por 71.000 millones de euros junto al Santander y al Fortis, tras imponerse al británico Barclays en una dura batalla.

Esta gestión triunfalista del banco, que el pasado abril anunció otra ampliación de capital por 12.000 millones de libras (14.160 millones de euros), le costó el puesto al consejero delegado Fred Goodwin, que será sustituido mañana por Stephen Hester, quien procederá al recorte de 3.000 puestos de trabajo.

Las acciones del Royal Bank of Scotland cerraron hoy en la bolsa de Londres con un alza del 8,75%, hasta 46 peniques.