Jesús Olmos Clavijo, responsable en Europa de infraestructuras de KKR

'Lo peor del capital riesgo en España es su nombre'

Es el primer español en ocupar un cargo ejecutivo en KKR, una de las mayores sociedades de capital riesgo del mundo. Considera que su trabajo al frente de la división europea de infraestructuras de la firma no será muy diferente a su labor en Endesa

Kohlberg Kravis Roberts & Co (KKR), una de las mayores sociedades de capital riesgo del mundo, está convencida que en los próximos años las mayores posibilidades de inversión estarán en el negocio de infraestructuras. Y ahora mismo hay una región que combinará entrada de capital y necesidad de nuevas carreteras, puertos, aeropuertos...: Europa del Este. Un español, Jesús Olmos Clavijo, ex consejero delegado de Endesa Europa, dirigirá las inversiones de KKR en ese ámbito desde las oficinas de la firma estadounidense en Londres. 'Para mí es muy satisfactorio ser el primer español en estar en KKR, es una de las firmas de mayor prestigio y talento', subraya.

KKR apuesta por invertir en infraestructuras, pero, dada la crisis de liquidez mundial actual, ¿es posible inyectar capital para obras que requieren gigantescas inversiones?

Creo que va a haber muchas oportunidades de inversión en infraestructuras en muchos países europeos, en España también. El dinero está en algún sitio, no ha desaparecido, cuando vuelva la confianza volverá el capital y los proyectos de infraestructuras serán los primeros en atraer inversión. Otro impacto de la crisis ha sido la bajada general del precio de los activos, lo que compensará la falta de liquidez, habrá buenas oportunidades.

¿Tiene la impresión de que está mejorando la situación financiera?

De aquí a final de año no parece posible.

¿Qué inversiones en infraestructuras prevé necesarias en Europa?

Hay que adaptarse a los nuevos requerimientos medioambientales, hay mucha necesidad de inversión en instalaciones de energía renovable, también hay que sustituir instalaciones obsoletas. En economías de Europa del Este que se han adherido más recientemente a la Unión Europea habrá necesidad de carreteras, aeropuertos, puertos, instalaciones de transporte de energía...

El de las infraestructuras no es de los negocios más tradicionales en los que participe el capital riesgo.

El beneficio previsto en operaciones de infraestructuras es inferior al que tradicionalmente maneja el capital riesgo en otros negocios. Es un tipo de negocio con un bajo perfil de riesgo y un apetito de rentabilidad inferior al tradicional. Pero KKR tiene un perfil bastante industrial, se trata de generar valor a proyectos industriales.

Quizá una de las consecuencias de la crisis actual sea que el riesgo de futuras operaciones sea más medido.

Es posible que los apalancamientos sean inferiores. En el caso de KKR la aproximación que busca es muy pragmática, invertir donde haya posibilidad de generar valor, colaborar con gestores para hacer algo distinto.

Tanto en Estados Unidos como en Europa se está debatiendo el papel de los fondos soberanos en la economía.

Los fondos soberanos son una fuente de financiación muy importante, hay que estar atentos.

¿Cree que será muy distinto su trabajo en KKR al desempeñado en Endesa?

Antes lo veía distinto, pero me he dado cuenta de que el funcionamiento de KKR es muy parecido al que he vivido en Endesa Europa, con ciclos de compra y venta. A pesar de la fama que tiene de firma financiera, la aproximación de KKR a las compañías es muy industrial, participar en el negocio, asociarse a los gestores... Lo que hace diferente al capital riesgo es la materialización de ese valor entre cinco y ocho años. En España, el problema que tiene el capital riesgo es la traducción private equity, en inglés, capital privado, cuando la función de estas sociedades es gestionar activos.

Fondos que cuentan con miles de millones

Kohlberg Kravis Roberts & Co (KKR) no ha realizado ninguna operación directa en España. Pero a partir de ahora, cuando se mueva en el país alguna gran operación en el sector energético o de telecomunicaciones habrá que contar con ella. La sociedad, creada en 1976, cerró en 2006 un fondo para inversiones globales con 17.600 millones de dólares. Y en la actualidad está cerrando otro fondo europeo que pretende dotar de 6.000 millones. Al mismo tiempo trabaja en el cierre de un fondo global de infraestructuras. Jesús Olmos Clavijo dirigirá la inversión de ese fondo destinada a Europa desde las oficinas de la firma en Londres. Por tanto, en plena crisis de liquidez, KKR cuenta con miles de millones para tomar participaciones en compañías cuyos activos, previsiblemente, habrán reducido su valor. En 2009 fondos como el de KKR agitarán el mercado europeo.