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Seguros

El Gobierno de EE UU reestructura y amplía hasta 117.400 millones el rescate de AIG

AIG, la entidad que ha pasado de ser la mayor aseguradora del mundo a convertirse en el posible origen de una crisis sistémica global, ha recibido una nueva línea de oxígeno del Gobierno de EE UU valorada en 150.000 millones de dólares (unos 117.400 millones de euros).

El Tesoro ha reestructurado el préstamo de 85.000 millones de dólares concedido a mediados de septiembre y ampliado a 132.000 millones el mes pasado. Siendo importante, este paquete se ha revelado insuficiente para estabilizar al gigante.

Ahora el préstamo se reduce a 60.000 millones de dólares y con intereses más favorables que antes (líbor más el 3% frente al Libor más el 8,5% anterior). A esta cantidad se añade una inyección de capital de 40.000 millones de dólares a cambio de acciones preferentes, proveniente del TARP o Plan Paulson para el rescate de la banca. Así, esta aseguradora se convierte en la mayor receptora de fondos del paquete de inversión estatal.

Adicionalmente, el Estado asegurará activos tóxicos de esta entidad que suman un coste de 50.000 millones de dólares más para los contribuyentes. Unos 30.000 millones de este capital se utilizarán para crear una empresa de propósito especial que adquiera títulos que AIG aseguró a través de credit default swaps (CDS o seguros de bonos frente a una posible bancarrota). Estos CDS son el origen de los problemas de AIG y la intención es cancelarlos. La propia entidad contribuirá con 5.000 millones a este objetivo que se presenta delicado pues es posible que tenga que llegar a acuerdos para modificar contratos con sus socios en el mercado de los CDS.

El resto del capital se usará para inyectar liquidez. La reestructuración de la ayuda llega el mismo día en que AIG presentó unas pérdidas trimestrales de 24.500 millones frente a beneficios de 3.090 millones en 2007.

Ayer, el consejero delegado de AIG, Ed Liddy, comentaba que el nuevo paquete es una mejora 'cuantitativa sobre el anterior'. Sobre el papel, la ayuda recién definida eleva los riesgos para el contribuyente. Liddy fue nombrado responsable de AIG el pasado septiembre con el apoyo del Gobierno y está teniendo muchos problemas para resolver la situación de la entidad debido a cómo encarecían los intereses un préstamo que se tenía que devolver en dos años. Ahora, tiene más tiempo y flexibilidad para vender activos y reintegrar lo que debe.

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