Ir al contenido
_
_
_
_
Nuevo presidente

Bush y Obama impulsan la transmisión de poder en EE UU

George Bush y su esposa, Laura Bush, recibieron ayer al presidente electo, Barack Obama, y a su mujer, Michelle, en su primera visita oficial a la Casa Blanca. El futuro presidente tiene previsto derogar muchas órdenes ejecutivas de su predecesor tan pronto como tome posesión.

Barack Obama y george Bush, antes de reunirse en la Casa Blanca.EPA

Obama llegó poco antes de las dos de la tarde, hora de Washington, a la Casa Blanca acompañado de su esposa para encontrarse con el matrimonio Bush. El presidente y su sucesor se reunieron después en el Despacho Oval. Era la primera vez que Obama entraba en la oficina presidencial de la que será titular a partir del 20 de enero.

La visita, que organizó Bush tras conocerse el resultado de las elecciones, es el primer encuentro entre ambos políticos y llega tras una dura campaña en la que Obama no ha dejado de criticar a Bush y calificar sus políticas como fallidas.

La cita tenía un indiscutible contenido simbólico, pero se interpreta como un intento por acelerar la transición de un Gobierno con una larga lista de serios problemas, entre ellos una crisis económica y financiera; además de dos conflictos bélicos (Irak y Afganistán).

Aunque Obama aún no ha revelado los nombres de su gabinete, y no se espera que lo haga al menos esta semana, lo que sí han dejado claro los responsables de su equipo de transición es que muchas de las acciones tomadas por Bush en virtud de su poder ejecutivo van a ser revisadas y modificadas. Así lo expuso el líder de este equipo, John Podesta, el domingo en una entrevista en televisión. 'Obama siente que tiene un mandato claro para cambiar el camino que sigue esta administración', explicaba Podesta. En este sentido, se espera que se eliminen los límites a la investigación con células madre, se revisen algunas concesiones a la exploración de petróleo y gas y posiblemente se modifique la ayuda exterior para la lucha contra el Sida. La revocación de estas órdenes es algo que está estudiando el equipo de Obama desde agosto, antes de ganar las primarias.

El presidente electo quiere además dar un definitivo impulso a la aprobación de un segundo plan de estímulo fiscal. Ya el viernes, en su primera comparecencia ante la prensa, urgió a que se aprobara uno en lo que queda de legislatura para ayudar a la clase media y a la industria automovilística. De no ocurrir, tendrá prioridad en su agenda a partir de enero.

El próximo mandatario, al margen de la cumbre

El presidente de EE UU, George Bush, está manteniendo informado a Barack Obama sobre los preparativos de la cumbre del G-20 que se celebrará el sábado en Washington. Según el subsecretario del Tesoro, David McCormick, Obama no ha decidido aún si asistirá a la cumbre en la que se tratará de buscar una acción colectiva para hacer frente a la crisis financiera y económica global. Obama no tomará posesión de su cargo hasta el día 20 de enero y mientras tanto ha dejado claro que el presidente del país es Bush y no él.Tradicionalmente, los presidentes electos no suelen tomar parte de iniciativas de quienes sustituyen, aunque en este caso la reunión fue convocada a petición de la UE. Obama tiene previsto, no obstante, una agenda de contactos bilaterales de carácter internacional esos días.

Archivado En

_

Últimas noticias

Buscar bolsas y mercados

_
_