Miguel Martínez

'Tenemos que prepararnos para cuando pase la crisis'

Lleva seis meses en el cargo y está aprovechando la crisis paramodernizar la red de Paradores y estar preparados para cuando escampe. Tiene mentalidad innovadora, comercial y cintura para el consenso.

Se le humedecen los ojos cada vez que se acuerda del municipio de San Andrés de Rabanedo, de donde fue alcalde durante 17 años. Miguel Martínez, nacido en Toreno (León), de 57 años, ha forjado su carrera en la política como edil, como senador y como presidente de la Comisión de Interior de la Cámara Alta; pero también en la empresa privada, en el sector de las nuevas tecnologías como programador informático. Ha trabajado en Standard EléctricaITT, donde desempeñó diferentes cargos en las secciones de administración e informática, entre ellos, el de delegado de ventas de ITT España.

Acaba de llegar a Paradores y ya tiene en marcha un plan estratégico para los próximos cuatro años.

Dirigir esta organización es un gran reto. Llevo varios años dedicado a la política y apenas seis meses aquí, pero creo que el sector del turismo es apasionante. Antes era amigo de Paradores y ahora lo soy por obligación, y encantado. Se trata de una gran compañía y el objetivo ahora es contribuir a su modernización y a crear una red innovadora. Contamos con la ventaja de que tenemos una marca muy potente y tenemos un reconocimiento en el mercado turístico, además de una plantilla muy profesional y competente.

¿Son sus principales fortalezas?

La principal fortaleza es la potencia de la marca, pero además éste es el momento adecuado para emprender un plan estratégico como el que vamos a realizar, con el que pretendemos adaptarnos a la situación actual y seguir siendo un referente para el sector turístico.

¿Por qué dice que es el mejor momento para realizar cambios en la organización?

Cuando la economía atraviesa un periodo difícil es la mejor ocasión para hacer los cambios de mejora, para que así, cuando se vuelva a reactivar, podamos salir reforzados porque estemos en condiciones de competir y de estar a la última en cuanto a innovación y mantenimiento de nuestro patrimonio. Una compañía pública ha de ser competitiva, pero sobre todo tiene que dar ejemplo. Además vamos a crear empleo, de aquí al mes de diciembre 250 nuevos puestos de trabajo con contrato indefinido. En los próximos cuatro años, dentro de nuestro programa de modernización, vamos a crear 300 empleos más. En toda la red habrá 600 puestos nuevos. También se van a destinar entre 130 y 160 millones de euros a reformar 19 paradores. Además, como empresa pública tenemos que tener otros objetivos de cara a dar servicio a nuestros clientes.

¿Por ejemplo?

Debemos centrarnos en la accesibilidad, en la innovación tecnológica que debe implantarse en todo ciclo de negocio y en la sotenibilidad. También vamos a apostar por el concepto de parador verde, centrado en el ahorro energético. Tenemos que mejorar el ahorro y volcarnos en el reciclaje de nuestros residuos.

¿Cree que este tipo de medidas responsables va a significar la atracción de nuevos clientes?

La sociedad valora cada día más todos estos temas, con los que tenemos que concienciarnos. Y más una empresa pública, que, insisto, tiene que dar ejemplo, y debemos seguir las directrices que marca el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Es importante que todo lo que hagamos tenga incidencia en todos nuestros clientes.

¿Se gestiona de manera diferente una empresa pública que una privada?

Tiene que haber un cambio de mentalidad en las empresas públicas. No tiene que gestionarse de manera diferente, ambas han de ser competitivas y buscar lo mejor para sus clientes. Hay que tener igual sensibilidad con el capital humano, motivar y reconocer su esfuerzo. En Paradores trabajan más de 4.000 empleados, que están involucrados plenamente con la organización. Conseguir motivar al equipo de profesionales es el primer deber de un gestor. Hay que hacer de cada grupo un equipo, un gran equipo, y además motivar, escucharles y reconocer esfuerzos. Es necesario que desde la dirección se comunique un mensaje único con las ideas que se quieren transmitir. Desde los puestos directivos hay que convencer y ejercer cierta influencia sobre los trabajadores.

¿De qué debe rodearse un buen gestor?

Básicamente, de un equipo de confianza, en el que delegar. Nosotros somos una empresa que tenemos que rendir cuentas. Tenemos beneficios y todos se reinvierten en mejorar la red. Nos autofinanciamos en la gestión y en la reforma de todos los edificios. De la construcción de los nuevos paradores se ocupa Turespaña.

Su gestión está sometida al escrutinio público.

Es algo a lo que siempre he estado acostumbrado. Cuando te dedicas a la política, sobre todo cuando eres alcalde, todas las decisiones se someten al examen público. Lo más importante es que como empresa pública existe un propietario, un tutor, y gestionamos de la mano de un consejo de administración.

Antes hablaba de la motivación de los empleados, ¿qué rotación tienen?

La plantilla tiene una estabilidad media superior a los diez años. Tenemos empleados, los hay que tienen entre 20 y 30 años de antigüedad, muy involucrados con la empresa. La rotación que tenemos es la originada por la creación de nuevos puestos. Además hacemos hincapié en la formación de nuestros trabajadores, así como en la igualdad en la promoción. Tenemos que dar ejemplo en la igualdad de oportunidades. En Paradores, el 84% de la plantilla tiene contrato indefinido, los temas de conciliación se cumplen a rajatabla.

¿Usted también concilia su vida personal con la profesional?

Trabajo muchísimas horas. En estos momentos soy como una esponja porque quiero empaparme de la cultura de esta organización. Le dedico todo mi tiempo porque quiero conocer toda la red, así como a los profesionales que trabajan aquí.

¿Los cambios en Paradores se deben a que la red se había quedado obsoleta y había entrado en competencia con otros operadores?

No, no se debe a esto. A lo largo de los 80 años de historia de la organización se han ido modernizando todas las instalaciones y se han realizado numerosos cambios, pero lo que estamos haciendo ahora es un paso más dentro del sector turístico, uno de los más cambiantes tanto a nivel nacional como internacional. Teníamos que adaptar la compañía al siglo XXI. Esto es, crear un parador moderno, verde, sostenible, accesible y adaptado a las nuevas tecnologías.

¿Qué cree que va a aportar a la organización?

Quiero modernizarla y adaptar los nuevos servicios a las necesidades de los clientes. Me gustaría acertar y saber gestionar correctamente el capital humano de la compañía. Quiero trabajadores motivados, que sientan la empresa. Quiero dejar buen recuerdo. Yo no siento apego a los cargos, hay que acostumbrarse a que tengan fecha de caducidad. Es buena la renovación en responsabilidades, eso genera ganas de trabajar. Si te perpetúas en el cargo se corre el riesgo de perder la ilusión.