Relaciones comerciales

Taiwán y China sellan acuerdos económicos con gran simbolismo político

Los máximos negociadores de Taiwán y China sellaron hoy en una cita histórica cuatro acuerdos que no sólo impulsan la cooperación económica sino que refuerzan la confianza mutua y acercan a los dos antagonistas políticos.

Mientras que la oposición independentista gritaba en las calles que "Taiwán y China son dos países distintos", Chen Yunlin, presidente de la Asociación de Relaciones a través del Estrecho de Taiwán (ARATS), y Chiang Pin-kung, presidente de la Fundación Intercambios del Estrecho (FIE), firmaban los convenios en nombre desus respectivos gobiernos.

Chen señaló que "la cooperación económica y financiera entre las dos partes es cada vez más urgente, ante la crisis financiera mundial, y que en el futuro se normalizarán los lazos económicos y creará un mecanismo institucional de cooperación económica".

El negociador taiwanés dijo que "en el futuro las negociaciones darán prioridad a los temas financieros, la protección de las inversiones isleñas en China y la cooperación contra el delito y las epidemias".

Esta es la primera vez en que un negociador chino de alto rango visita la isla desde 1949 y constituye una cima en el tortuoso sendero de las negociaciones iniciadas en 1993 e interrumpidas desde 1999 a 2008, en que Taiwán estuvo bajo gobiernos independentistas.

Los cuatro convenios sellados y los contactos preliminares para impulsar la cooperación financiera tendrán un claro impacto en la economía taiwanesa y favorecerán sobre todo a los empresarios isleños con inversiones en China.

Los acuerdos de transporte directo ahorrarán cientos de millones de dólares a las empresas taiwanesas que ya han invertido en China unos 150.000 millones de dólares, y que mantienen una división de trabajo entre sus filiales en las dos partes. En el futuro, la duración del vuelo entre Taipei y Shanghai se acortará en 62 minutos, con un ahorro de combustible del 40 al 45%, lo que se traducirá en recortes de costos de casi cien millones de dólares anuales, según datos del taiwanés Consejo de Asuntos Chinos (CAC).

Los vuelos directos de carga facilitarán las exportaciones de componentes taiwaneses para el ensamblaje en empresas isleñas radicadas en China, sobre todo las electrónicas y de maquinaria, con una fuerte reducción de costos.

En el caso del transporte marítimo directo, se facilitarán las exportaciones isleñas a China y también el envío de componentes para las empresas isleñas con un ahorro anual de unos 40 millones de dólares, según datos del CAC.

Durante el resto de su estancia en Taiwán, Chen tiene prevista una entrevista clave con el presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, en la que se pondrá a prueba la voluntad política de China hacia Ma. El mandatario isleño que, tomó posesión en mayo y afronta una fuerte oposición independentista en su acercamiento económico a China, ha prometido que no comprometerá la soberanía isleña ni consentirá el menoscabo de la dignidad nacional.

La presidenta del opositor Partido Demócrata Progresista (PDP), Tsai Ing-wen, exigió "vehementemente" que el Ma Ying-jeou insista en que Chen Yunlin le llame "presidente" y que le diga que el futuro de Taiwán lo deben decidir los 23 millones de taiwaneses". "China debe hacer concesiones si no quiere que el independentista PDP vuelva al poder en 2012", dijo Stephen Chen, experto en relaciones internacionales del gobernante Partido Kuomintang.

El mandatario taiwanés busca inversiones y otros apoyos chinos para reactivar la decaída economía isleña, afectada en sus exportaciones e inflación por la crisis mundial, apunta Cristina Chen, del diario Tiempos Comerciales.

Taiwán espera sobre todo del inicio de contactos para la firma de un acuerdo financiero, que permita la llegada de millones de dólares en capital chino y el establecimiento en China de los bancos y financieras taiwanesas.

La FIE y la ARATS fueron creadas por sus respectivos gobiernos, en 1990 y 1991, para manejar todos los asuntos relacionados con los intercambios entre los dos lados del Estrecho de Formosa, a falta de lazos oficiales.

Pekín considera a Taiwán como parte de su territorio y la isla se considera un Estado soberano heredero de la República de China, fundada en China en 1911.