Europa debilita el euro

El euro baja. En tres meses ha perdido el 20% de su valor frente al dólar (...). Dos cambios mayores justifican este resbalón.

Primero, el viraje del BCE. En seis días (...), ha pasado de un discurso cerrado sobre la inflación a un tono más pausado (...). La perspectiva de una sobreprima sobre el euro disminuye.

Segunda razón: la recesión, que gana terreno en el Viejo Continente. Empezó en la primavera, mientras que la economía de EE UU siguió aumentando con el apoyo y el plan de reactivación de la Administración Bush. (...). Siempre le costó más a Europa arrancar que a América. Peor aún: frente a una verdadera amenaza de depresión, la UE parece estar singularmente desproveída. En la tempestad financiera, el BCE llevó mejor su barca que la Fed, pero sigue siendo rígida y dotada de menos instrumentos que su compañera. El Gobierno europeo sigue sin existir (...). Aunque la idea de Nicolas Sarkozy de presidir los países del euro en 2009 germine, sería difícil decidir a la vez de forma rápida y fuerte (...).

La única buena noticia en esta depreciación acelerada del euro es que va a dar un poco de oxígeno a las empresas europeas asfixiadas por la disminución anterior del dólar (...). Hay buenas razones para pensar que un euro débil significa una Europa débil.