Crisis financiera

El banco central de China promete más cooperación para frenar crisis global

El Banco Popular de China (PBOC, central) aseguró que continuará con su labor de cooperación internacional con el resto de entidades centrales del mundo para paliar los efectos de la crisis financiera y lograr la estabilidad de los mercados.

En declaraciones a la televisión estatal CCTV, el portavoz del banco central chino declaró que la entidad "fortalecerá la cooperación con las instituciones financieras internacionales y los bancos centrales para combatir conjuntamente la crisis global y los riesgos financieros".

Este anuncio llega después de que el pasado miércoles el PBOC anunciara un recorte de 0,27 puntos porcentuales en los tipos de interés, fijados ahora en el 6,93%, el segundo movimiento bajista en sólo tres semanas.

El descenso de los tipos de interés en China coincidió con recortes similares en los grandes bancos centrales del mundo, como la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo (BCE) y la Autoridad Monetaria de Hong Kong.

Un comunicado del PBOC acerca de la reunión del tercer trimestre advirtió que la entidad no es optimista respecto al panorama económico mundial, aunque aseguró que acelerará las acciones para coordinar políticas comunes.

Así, la cooperación abarcará "políticas monetarias y fiscales, industria, exportaciones y políticas de regulación financiera" para ayudar la economía doméstica y equilibrar el ámbito internacional. El portavoz del PBOC agregó que el organismo vigilará de cerca el desarrollo y los efectos de la crisis y tomará medidas "de acuerdo con los cambios en las situaciones doméstica e internacional". En este sentido, Li reconoció que la crisis mundial reducirá las exportaciones chinas e "inevitablemente" afectará la economía del gigante asiático.

No obstante, se mostró confiado en la capacidad de China para lidiar con la crisis y mantener un crecimiento "estable y relativamente rápido".

Los últimos estudios del gobierno de Pekín anuncian un crecimiento del PIB de entre el 9 y el 9,5% para 2008, sensiblemente menor que el 11,9% alcanzado en 2007.

"China tiene un enorme mercado interior y la liquidez es abundante. Si tomamos medidas fuertes para potenciar la demanda doméstica, la economía tiene potencial para un crecimiento sostenible", concluyó Li.

Por otro lado, las previsiones respecto a la inflación de septiembre -principal caballo de batalla para el gobierno de Pekín- sitúan el aumento de los precios en una tasa cercana al 6,2%, lo que supondría el quinto mes consecutivo de descenso.

Sin embargo, este dato está todavía lejos del objetivo marcado por el primer ministro Wen Jiabao, que colocó el listón en el 4%, aunque mejora el récord alcanzado el pasado febrero (8,2%).