Hacia un nuevo orden financiero

El Plan Paulson logra un gran apoyo de la Cámara Baja de Estados Unidos

La Cámara de Representantes dio marcha atrás el viernes y votó a favor del plan diseñado por Henry Paulson para el salvamento de la banca. En total 263 legisladores votaron a favor y 171 en contra. Con este resultado se concede un primer alivio a los mercados de crédito que, junto con las Bolsas, se vinieron abajo el lunes cuando esta cámara negó luz verde al plan.

Desde que el miércoles el Senado aprobara una versión aún más amplia de este plan hasta el viernes, se han sucedido llamadas y encuentros de pasillos entre los miembros de la Cámara baja. Su voto era esencial y el revés del lunes había complicado el proceso legislativo y deprimido aún más unos mercados de crédito casi secos y colapsados.

El presidente George W. Bush se encargó de hacer algunas de estas llamadas pese a su cada vez menor influencia sobre su propio partido, el más reacio al plan del secretario del Tesoro, Henry Paulson. Toda esta labor de lobby en la que han participado frenéticamente las cámaras de comercio y asociaciones empresariales de todos los gremios, dio como resultado un voto favorable por amplio margen: 263 síes frente a 171 votos negativos.

Se necesitaban 218 votos para pasar esta medida y los demócratas aportaron 172 (dos tercios de los que tienen), mientras los republicanos participaron con 91 (menos de la mitad de su representación en la cámara).

El texto que tenían ante sí distaba mucho del que habían rechazado el lunes y era el mismo que aprobó el Senado. La redacción final autoriza al Tesoro a comprar activos ilíquidos de la banca por valor de 700.000 millones de dólares y se adereza con una serie de recortes fiscales por valor de otros 150.000 millones de dólares, el aumento de la cantidad asegurada en las cuentas bancarias por parte del fondo de garantía de depósitos (de 100.000 a 250.000 dólares) y una congelación de un impuesto muy gravoso (el AMT) para familias de clase media.

Todo ello y la ya pactada mayor supervisión del plan y los límites a las compensaciones a los banqueros. Los líderes de ambos partidos en la Cámara, enfatizaron que el Plan Paulson era vital para que el flujo del crédito circulara. Paulson agradeció la labor del Congreso y dijo que iba a ponerse a trabajar con las nuevas herramientas inmediatamente. Para ello, va a contratar a unas 10 firmas de gestión de activos y ampliar la plantilla del Tesoro. Paulson quiso recordar, no obstante, que pese a lo positivo del plan 'no hay una solución para todos los problemas de nuestro sistema financiero'.

El presidente George W. Bush dijo que el plan era esencial para el país y que lo firmará en cuanto le llegue al despacho. No obstante, Bush afirmó que los americanos deben esperar que esta legislación tarde en tener 'un impacto completo en nuestra economía' y admitió que esta 'se enfrenta a serios problemas'.

Schwarzenegger pide ayuda a Washington

La crisis no solo ha secado el mercado de la deuda para las empresas. El jueves por la noche, el Gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, habló con el secretario del Tesoro, Henry Paulson, y le escribió una carta en la que le advertía que su Estado necesitará un préstamo federal de emergencia de 7.000 millones de dólares en apenas unas semanas. La carta fue ayer publicada por Los Angeles Times.

De no conseguirlo, California no tendrá la caja suficiente para afrontar los pagos diarios como, por ejemplo, pagar los colegios. Educación y sanidad son las partidas más importantes del presupuesto de este Estado. A resultas de ello, Schwarzenagger tendría que cerrar buena parte de su Administración y mandar a casa a los funcionarios de una región que por sí misma es una de las 10 primeras economías del mundo.

California se encuentra en esta situación porque la crisis del crédito impide que se mueva el mercado de los bonos, vital para el regular funcionamiento de municipios y Estados. Nuevo México y Maine han tenido que cancelar emisiones con las que repagar deuda, hacer frente a pagos regulares o hacer carreteras.

Es la primera vez que California se encuentra en esta tesitura. La última vez que Washington tuvo que prestar a un Estado fue al de Nueva York, en 1975.

Pero la situación en California es complicada en muchos frentes. No solo necesitará el préstamo, sino que requerirá que se desatasquen los canales del crédito de cara a un futuro en el que contará con menos ingresos debido a que la crisis de la vivienda es más severa en esta parte de EE UU que en otras.