Mercados

Los grandes sacan al Ibex de mínimos

Las Bolsas consiguen salvar la semana, aunque los volúmenes de negocio están muy bajos.

Concluye una semana para las Bolsas en la que ha pasado de todo. Se han vivido momentos de pesimismo y de alegría que han proporcionado considerables subidas y recortes alternativos. En el balance, ganan los que apostaron por la renta variable porque el saldo es positivo para la gran mayoría. El Ibex se ha revalorizado el 2,44%, y el Dax, el Footsie y el Cac el 1,75%, 3,36% y 3,24%, respectivamente. Las compras han llegado hasta Estados Unidos, que concluye con un ascenso del 1,79% en el caso del Dow Jones, y del 0,76% y 0,24% en el del S&P y el índice tecnológico Nasdaq.

La ganancia de la primera y última sesión de la semana han sido claves para el resultado. En el caso de la Bolsa española la recuperación en estos dos días llegó a rozar el 5%, lo que sirvió para paliar con creces los descensos del resto de las jornadas. El lunes, el rescate por parte del Gobierno de EE UU de Fannie Mae y Freddie Mac impulsó con virulencia las cotizaciones, y el viernes fueron los grandes valores los salvadores de un Ibex que se encontraba cotizando en los niveles más bajos en dos años. En la última jornada Telefónica (2,53%), Santander (1,98%), Repsol (5,61%), Iberdrola (3,28%) y BBVA (2,56%) ayudaron a la Bolsa; en el conjunto de la semana ha sido determinante el apoyo de la teleco (5,64%).

En el caso de la petrolera los inversores se tomaron a bien la venta de la participación que tiene Sacyr, que ganó el 9,71%, mientras que en Iberdrola aplaudieron que la compañía haya aceptado las condiciones interpuestas en Estados Unidos para la compra de Energy East.

Por su parte, la entidad que preside Emilio Botín se libró de las incertidumbres que el mercado veía en la posible compra de Postbank, que finalmente ha aceptado la oferta de Deutsche Bank, al mismo tiempo que BBVA se beneficiaba del optimismo.

El sector bancario ha sido, sin duda, el gran protagonista. Lehman Brothers (-14% ayer) volvió a revivir los peores momentos vividos en la crisis crediticia al cuestionarse su estado financiero, y esperarse su venta., arrastrando también a Merrill Lynch (-12%). En Europa, los bancos resolvieron la semana con un alza del 4,52%, que supone un ligero alivio para las pérdidas acumuladas en el año del 30,44%. Pero también se ciernen imporantes dudas sobre AIG, la primera asegura de Estados Unidos, que el viernes se desplomó más de un 30% en Bolsa.

Al final, hubo ganancias para todos los grupos del Stoxx 600, y fueron las empresas de materias primas las que destacaron con un ascenso del 5,37% después del varapalo que han sufrido recientemente. Desde el récord del 21 de mayo han perdido el 40%.

El sector de automoción también cerró entre los mejores al sumar el 3% en un momento crítico para la industria, ya que ha anunciado despidos por la caída de la demanda.

Las petroleras, por su parte, ganaron el 4,07%, a pesar de que el precio del Barril Brent ha caído por debajo de los 100 dólares. La corrección del crudo coincide con la depreciación del euro frente al dólar, un 0,54% en las cinco sesiones.

El resultado semanal arroja un panorama idóneo: Bolsas al alza y petróleo a la baja. Pero el mensaje de los inversores no ha cambiado y la prudencia sigue estando vigente. 'Turbulencias, estrés.... al final un hecho evidente: los mercados financieros no funcionan. Y todo apunta (los bancos centrales, las medidas que toman en estos momentos) a que no se trata de una situación puntual. Meses, ahora ya se alude a años para que la situación de liquidez vuelva a la normalidad. Pero las primas de riesgo probablemente se mantendrán altas, considerando que los niveles anteriores a la crisis son irrecuperables', comentaba el viernes José Luis Martínez, de Citi.

La próxima semana la Reserva Federal se reunirá para decidir sobre los tipos de interés; el mercado no espera cambios. Mientras, desde el BCE se sigue haciendo hincapié en que no es necesario un cambio en la política actual. Nout Wellink, miembro del consejo, manifestó en una entrevista a Bloomberg que no es imprescindible modificar los tipos en el corto plazo pese a la desaceleración. Wellink opina que la ralentización se prolongará más tiempo de lo previsto.

'Deberíamos felicitarnos si a finales de la segunda mitad de 2009 nuestra economía retoma la senda del crecimiento', dijo.