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Libros

Ambientes creativos y compañías que prosperan

Gratton revela en 'Puntos calientes' cómo las empresas pueden estimular la creatividadLibros

Lynda Gratton, autora de Puntos calientes (Granica) y profesora de la London Business School, inició la investigación para elaborar este libro en 1995, mientras estudiaba, junto a Sumantra Ghoshal algunas de las compañías de mejor rendimiento del mundo. 'Pronto descubrí que cada una afrontaba por su cuenta el desafío de crear un contexto en el que pudieran surgir puntos calientes', explica. Gratton define como puntos calientes 'aquellos lugares y situaciones en los cuales y durante los cuales la colaboración crea mucha energía, innovación, productividad y entusiasmo'. Así que un punto caliente puede ser un lugar de trabajo, pero también 'equipos, departamentos, compañías, fábricas, ciudades, industrias, cafeterías, pasillos, conferencias; cualquier lugar en el que haya personas trabajando juntas de manera excepcionalmente creativa y cooperadora'.

El objetivo del libro es dar ideas sobre lo que podemos hacer personalmente para asegurar que la energía creativa va a canalizarse bien y ofrecer nuevas percepciones a los ejecutivos y especialistas en recursos humanos sobre cómo pueden moldear el contexto en el cual puedan surgir puntos calientes.

En el segundo capítulo del libro Gratton empieza a poner nombre y apellidos a estas ideas. Lo dedica a detectar centros de creatividad por todo el mundo y a explicar las experiencias personales de directivos de empresas como British Petroleum, OgilvyOne, Nokia o Linux.

En el primero de los casos los protagonistas son Carlos, un alto ejecutivo de BP en Venezuela, y Polly, la jefa de la unidad de negocios de la sede polaca de BP, que tiene la responsabilidad de recuperar el negocio en Polonia. La ejecutiva llama por teléfono a Carlos para solicitarle ayuda. Su primer año en Polonia ha sido un desastre, la unidad acaba de perder 20 millones de dólares. Polly toma la iniciativa de llamar a Carlos porque conocía su éxito al frente de BP en Venezuela. La clave era si Carlos y su equipo estarían dispuestos a compartir sus conocimientos para sacar adelante la marca en Polonia. Cuenta la autora que Carlos tenía tres respuestas posibles. La primera era no, 'expresada, por supuesto en palabras que den a entender que tiene que atender otras prioridades'. La segunda era sí, 'pero un sí de falsa cooperación'. Y la tercera era sí, 'y comprometerse a ayudar'. Esta última fue la respuesta que Carlos escogió y la que, según la autora, marcó el nacimiento de un punto caliente. A lo largo del año siguiente los equipos de Carlos y Polly colaboraron estrechamente. 'Cuando la directiva hizo la llamada no estaba segura de cuál sería la respuesta del equipo venezolano, pero había hecho una buena jugada tratando de encender un punto caliente', explica Gratton.

El libro trata de explicar cómo generar las condiciones para que todos los carlos de las empresas digan que sí. En el caso de BP la clave es la cultura empresarial desarrollada por el director ejecutivo John Browne. 'Con la insistencia en compartir conocimiento incitó a traspasar límites y a tener una mentalidad cooperadora'. Puso en marcha la ayuda entre pares, 'una práctica que existe únicamente en BP, que motiva a los empleados y asegura que surjan puntos calientes por toda la compañía'.

Curiosidad intelectual y desafíos en Linux

¿Cómo se enciende un punto caliente? Lynda Gratton explica que es evidente que no se puede ordenar que aparezca. 'Se puede propiciar el contexto, dar prioridad a unos valores o seguir unas determinadas prácticas'. Pero eso no es suficiente. En el caso de Linux lo que enciende la chispa es 'un problema irresoluble, que sólo un grupo de personas comprometidas y entusiastas puede resolver'. Así, la curiosidad intelectual se convierte en la clave.Gratton cita en el libro el caso de Amit, un ingeniero de software de una gran consultora, que ha sido traslado de Bombay a Singapur. 'De noche es un guerrero de Linux y dedica gran parte de su tiempo a mantener operativo el sistema'. Con el caso del software libre la autora demuestra que en la mayoría de ocasiones los puntos calientes se encienden 'por una creencia, una pasión, un punto de vista, o una pregunta generalmente audaz o desafiante'.Otro de los desafíos a los que ayuda a enfrentarse Gratton es cómo mantener activa la creatividad de una empresa. 'Es necesario alimentar continuamente una mentalidad cooperadora y un propósito que siga siendo atractivo para los integrantes del equipo'.

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