Polémica

La recomendación de la CE pone a España en el punto de mira

Por ahora es sólo un borrador, pero se aprobará en semanas y contiene las recomendaciones de la CE para la regulación de las nuevas redes de fibra óptica. Y algunas de ellas chocan con las medidas cautelares aprobadas por la CMT para dar vía libre a las primeras ofertas de Telefónica.

Las divergencias entre la Comisión Europea y el regulador español, la CMT, tendrán pronto un terreno de juego más acotado. Hasta ahora, Bruselas no había plasmado en un texto escrito su posición sobre la regulación más aconsejable para las nuevas redes de fibra, pero se trata de una omisión que durará poco. De hecho, puede que muy pocas semanas, porque ya hay un borrador redactado con las recomendaciones del departamento de la comisaria Viviane Reding y la previsión es que se apruebe en octubre.

El borrador, al que ha tenido acceso este periódico, incluye muchas de las reflexiones que llevaron a la CMT a dar permiso a Telefónica para lanzar a finales de octubre sus primeras ofertas con la red de fibra óptica que está desarrollando. Hay varias referencias a la necesidad de una competencia en infraestructuras y el texto impone, hasta el punto en que puede hacerlo una recomendación, la obligación del ex monopolio de dar acceso a sus rivales a la obra civil y a las canalizaciones de su red.

Ambos argumentos están recogidos en las medidas cautelares que aprobó laCMTen julio y que suponen un avance de lo que puede ser su futura regulación, así que en este punto la coincidencia sería total. Pero el borrador va más allá. También hay menciones a que las inversiones no deben primar sobre la competencia, un elemento en el que haymás controversia. Son decenas de páginas de explicaciones y un articulado que se resume en 27 recomendaciones. España cumple bastantes, pero tendrá que argumentar mucho para convencer a Bruselas de que su postura se ajusta al 100% a lo requerido.

La clave de la discrepancia está en que la Comisión Europea es mucho más proclive que la española a forzar al ex monopolio de cada país, Telefónica en este caso, a dar un acceso mayorista a su red. Es decir, además de abrir las canalizaciones, la operadora también tendría que permitir que los rivales se conectaran a su red para vender a los clientes productos parecidos a los de Telefónica sin tener que replicar una infraestructura idéntica, algo que la CMT no exige.

Así se recoge en el texto explicativo que acompaña a las 27 recomendaciones. Después de argumentar que se debe dar acceso a la infraestructura civil porque supone un 80% del coste de cualquier red y alentaría la inversión, la CE añade que puede haber casos en que la "competencia en infraestructuras no sea viable" porque las canalizaciones no están disponibles o "porque la densidad de población es demasiado baja para que el modelo de negocio sea sostenible". En esos casos, continúa Bruselas, "el acceso a otros elementos pasivos de la red, como la fibra oscura, o elementos activos ­con un acceso mayorista a la red­ debe ser impuesta"

Pero quizá el punto de conflicto más importante se encuentra en las recomendaciones 25 y 26, sobre todo porque forman parte del articulado de la guía, no sólo de la explicación que la acompaña. En estos apartados, la CE habla del acceso virtual de los rivales a la red del ex monopolio para replicar las ofertas y su conclusión es que debe existir "para los servicios existentes y los que les sustituyan en la cadena".

Bruselas sólo cree que pueden salvarse de ser replicados por los rivales los servicios que rompan claramente con lo anterior, de forma que no puedan considerarse mejores o evoluciones, sino nuevos mercados emergentes. Y este punto causará discusión, por su fuerte carga de subjetividad. ¿Son 30 megas una diferencia sustancial sobre las ofertas existentes? ¿Lo será la televisión de alta definición? La CE pide a los reguladores nacionales un análisis profundo, pero es fácil que no coincida con el suyo.