Tribunales

Bancaja, condenada a indemnizar con 6.000 euros a dos afectados por "phising"

El Juzgado de primera instancia número 2 de Castellón ha condenado a Bancaja a pagar 6.119 euros a dos usuarios de banca por Internet que resultaron afectados por una estafa mediante el procedimiento de "phising" o suplantación de identidad. La sentencia, facilitada por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE), indica que los afectados firmaron un contrato con Bancaja para la contratación de servicios financieros y otros servicios vinculados utilizando medios informáticos, electrónicos o telemáticos.

Según el auto, la entidad financiera realizó dos transferencias bancarias por Internet a terceras personas sin consentimiento ni orden de los afectados por importe de 2.994 y 3.125 euros, ya que ellos aseguran que nunca facilitaron sus claves a nadie.

ADICAE ha señalado que la entidad no ofreció a sus clientes la información necesaria para evitar el fraude y operar de forma segura y además incluyó cláusulas por las que pretendía eludir estas responsabilidades.

Cuando los usuarios detectaron el fraude, lo comunicaron a la entidad bancaria, presentaron una denuncia ante la Policía y una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de Bancaja, que "no atendió a la reclamación de devolución del importe sustraído, al entender que existía negligencia por parte de los usuarios en la custodia de las claves". Los clientes acudieron entonces al Servicio de Reclamaciones del Banco de España, quien les dio la razón, a pesar de lo cual "Bancaja no siguió su recomendación", según añade.

Según ADICAE, se trata de "una de las primeras sentencias en España sobre fraude a consumidores de banca electrónica". ADICAE ha alertado de que en el último año se ha producido un aumento considerable de los casos de "phising", ya que según datos del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO), desde abril de 2007 se han detectado más de 250 casos de suplantación de identidad en dominios.

Además, desde enero de este año, se observa un "fuerte crecimiento de los incidentes", y España "se encuentra entre los puestos cuarto y séptimo en el ránking de los países a los que se dirige este tipo de ataques".

Normalmente el estafador envía un correo electrónico a los clientes de una determinada entidad de crédito pidiéndoles las claves haciéndose pasar por el banco o caja con la esperanza de que algunos de ellos "pique", según han explicado fuentes de ADICAE.