Asesores

El mercado alternativo para pymes coge carrerilla

Los asesores registrados atienden cada vez más empresas

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) para empresas de pequeña capitalización comienza a ganar seguidores. Desde que hace dos meses se dieran a conocer los primeros asesores registrados ha ido creciendo el interés de las pymes hacia este segmento de cotización. Así lo confirman desde Afi, uno de los 14 asesores registrados que hasta la fecha ha reconocido el MAB: 'La publicación de la lista ha sido un revulsivo', comenta Mónica Guardado Rodríguez, socio de la firma. La experta asegura que en las últimas semanas el contacto con empresas interesadas ha sido permanente.

Las incertidumbres del momento y la debilidad de la economía parece, pues, que no está impidiendo el desarrollo de este mercado que fue aprobado por el consejo de Ministros a finales de 2005. 'La situación actual es quizás más difícil para las compañías de mayor tamaño. El MAB es un mecanismo para lograr liquidez para los proyectos en expansión. Además, tampoco se trata de captar tanto volumen como en una salida a Bolsa de una gran empresa. Se harán ampliaciones de capital para colocar un capital flotante free float entre 10, 30 o 40 millones de euros, no mucho más, y hay muchos inversores con liquidez que están esperando oportunidades de negocio', explica Guardado.

Interés en distintos sectores

Los asesores registrados están recibiendo compañías de distintos sectores. Las entidades atraídas por el MAB que se han acercado a Afi han sido principalmente biotecnológicas, energías renovables, distribuidoras e inmobiliarias. 'En el MAB tienen que estar representados sectores con crecimientos estables y con buen ritmo. En AIM y Alternext mercados alternativos de Londres y París el servicio de hostelería y de restauración están muy bien representados, y en España hay muchas empresas de este tipo que perfectamente pueden estar cotizando en este mercado. El MAB va a ser la vía para que los inversores puedan acceder a muchos más sectores', comenta Guardado.

La mayor preocupación que tienen las pymes se centra en la posible pérdida de control. Por eso no se espera que las colocaciones vayan mucho más allá del 40% del capital. 'Al principio no saben cómo se va hacer la operación, y tienen dudas', señala la socia de Afi. Y es que el MAB supondrá en toda regla un cambio cultural de la propia empresa. La mayoría de ellas, con tradición familiar, estará sometida al escrutinio del mercado. 'Tendrán que asumir que su gestión tendrá que centrarse en darle valor al accionista, y esa quizás, no era su política hasta ahora', explica Mónica Guardado. Serán ofertas dirigidas casi en exclusiva al inversor institucional nacional.

El MAB también puede suponer una revolución para el mercado tradicional. La Bolsa española ya cuenta con dos índices para pequeñas y medianas empresas (Ibex Small y Medium Cap). 'Hay empresas que tienen un bajo capital flotante y se plantearán pasarse al mercado alternativo, y viceversa. El MAB tiene que ser un trampolín para impulsar el crecimiento de algunas empresas que por tamaño podrán pasarse al continuo', explica Guardado. Para la experta la referencia para el MAB debería ser Alternext, donde al cierre de ayer había cotizando 125 entidades.

En Afi confían en que el mercado alternativo esté funcionando para las primeras compañías antes de que acabe el año. De ser así, sería a su vez un estímulo para el resto de las interesadas en el MAB. Mientras tanto, 'necesitan un asesor registrado que les lleve de la mano' para garantizar su éxito, confirma Mónica Guardado.

Nuevo castigo al grupo constructor y de servicios, que cedió ayer un 6,57% y se convirtió en el farolillo rojo del Ibex 35. Así, Sacyr, que retrocede un brusco 51,9% en 2008, marcó ayer su mínimo desde mayo de 2005. El mercado la penaliza debido a su elevado endeudamiento, que alcanzó al cierre del primer trimestre los 20.215 millones de euros. La constructora publicará sus resultados del primer semestre el 19 de agosto, según Bloomberg.