Balanza comercial

La factura energética supone ya la mitad del déficit comercial

El déficit comercial español creció un 13% en los cinco primeros meses sobre el mismo periodo de 2007, hasta alcanzar los 42.840 millones de euros, influido por la mayor factura energética. Las importaciones de petróleo, gas y carbón alcanzaron los 24.637 millones.

El encarecimiento de la energía no sólo está produciendo tensiones inflacionistas internas sobre los precios de consumo y los salarios. También está rompiendo la senda de desaceleración del déficit comercial iniciada a mediados de 2007. Así lo atestiguan los últimos datos de comercio exterior hechos públicos ayer por la administración.

Las importaciones de productos energéticos han aumentado en valor un 56% hasta mayo, aportando al déficit comercial 20.036 millones (una vez descontadas las exportaciones en esta materia, por 4.600 millones).

Sólo las compras de petróleo suman 19.000 millones, un 61% más que en los cinco primeros meses del año anterior. El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio reconoce que sin el impacto de los precios del petróleo el déficit comercial 'se habría reducido hasta mayo un 5,5% en vez de aumentar un 13%, hasta los 42.840 millones' (103.900 millones si se suman los últimos doce meses).

Además, el Gobierno prevé que la factura siga pesando como una losa en la economía española. El vicepresidente Pedro Solbes reconoce que dos tercios de la rebaja del crecimiento del PIB hecha pública ayer para este año (del 2,3% al 1,6%) se deben al crudo. La mayor transferencia de renta que se está produciendo desde las empresas y consumidores españoles hacia los países exportadores de petróleo supera los 15.000 millones, según cálculos de Industria.

El efecto de la factura energética sobre el saldo comercial hasta mayo ha ensombrecido también la mejora de las exportaciones en el mismo periodo. En total, las ventas al exterior crecieron un 8,6%, algo por debajo del 10,1% del crecimiento de las importaciones, pero por encima de los incrementos registrados en meses anteriores.

La recuperación de las exportaciones se fundamenta en el mejor tono de los principales mercados de destino de los bienes españoles, sobre todo el alemán. Las ventas españolas al gigante centroeuropeo aumentaron un 9,7%, hasta los 9.075 millones. Con todo, Francia sigue siendo el principal cliente con un volumen de intercambios que alcanza los 30.000 millones de euros, de los que 14.065 millones son importaciones. Con respecto a China, prosigue el desequilibrio en contra de España con unas importaciones que crecen al 16,9% y que han aumentado el agujero comercial hasta los 7.180 millones, el segundo mayor desfase sólo superado por el registrado con Alemania.