Coyuntura económica

Las arcas públicas, en 'números rojos' por primera vez en tres años

La crisis económica y las medidas para paliarla puestas en marcha por el Gobierno para inyectar liquidez han provocado una reducción de los ingresos y, en consecuencia, el primer déficit registrado por las cuentas del Estado en tres años, que fue de 4.683 millones de euros, el 0,42% del PIB.

El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, presentó hoy los datos de ejecución presupuestaria del primer semestre del año, y auguró que las cuentas del Estado cerrarán este ejercicio con un ¢moderado¢ déficit, que será ¢de décimas¢.

Los datos hasta junio muestran una caída de los ingresos del 4,8%, hasta 66.934 millones de euros, mientras que los gastos aumentaron el 10% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta 71.617 millones.

Pinchazo inmobiliario y encarecimiento del petróleo

Carlos Ocaña atribuyó el déficit y los menores ingresos para las arcas del Estado a la desaceleración económica, y sobre todo a la del sector inmobiliario, así como al efecto que el encarecimiento del petróleo tiene sobre los costes de las empresas, que ven así mermados sus beneficios. Además consideró que las actuaciones del Ejecutivo para aumentar la liquidez de las empresas y ayudar a las familias a disminuir el impacto de la inflación han repercutido en el saldo de las cuentas.

En este sentido, Ocaña explicó que, debido a las medidas tomadas, incluida la rebaja fiscal de 400 euros, el Estado dejará de recaudar este año 8.000 millones de euros, cantidad que, recalcó pasará a ser dinero en circulación para ayudar a reactivar la economía.

Calculó que la inevitable reducción de los ingresos será de aproximadamente un 4%, y aseguró que si el Gobierno no hubiese tomado ninguna medida los ingresos habrían aumentado un 3% al final del ejercicio.

Recaudación por impuestos

El incremento de la recaudación por las retenciones de trabajo del IRPF fue del 9,8%, lo que para Ocaña demuestra que el mercado de trabajo ¢sigue sólido, estable y arrojando crecimientos importantes¢, y también destacó el incremento notable -aunque habitual- de las retenciones de capital, en un 28,9%.

Los impuestos que, por el contrario, mejor reflejan el impacto de la crisis económica son el IVA y el Impuesto sobre Sociedades. En cuanto al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), su recaudación se ha reducido el 14,2%, como claro reflejo de la contracción del consumo de los hogares, aunque también ha influido la aceleración de las devoluciones. Otra muestra de la ¢atonía del consumo¢ es la recaudación por impuestos especiales, que sólo ha crecido el 1,3%. La recaudación del impuestos sobre el tabaco ha subido el 7%, mientras que la que grava los hidrocarburos ha caído un 2,5%, como muestra del menor consumo de éstos a causa de su encarecimiento.

En cuanto a los gastos del Estado, los no financieros se elevaron un 4,2%, hasta los 67.689 millones, y los financieros alcanzaron los 7.519 millones, el 15,3% más, debido en este último caso a los mayores intereses que hay que pagar por la deuda pública.

En el caso de los gastos no financieros, aumentaron las transferencias corrientes y los gastos de personal, mientras que descendieron los destinados a inversiones, por la caída en la inversión militar, ya que la civil se incrementó el 3%. En su comentario de los datos, Ocaña insistió en que junio suele ser un mes ¢malo¢ desde el punto de vista de los ingresos, y todos los años suele registrar caídas en el superávit que, en esta ocasión, ha pasado a ser déficit.

También reconoció que los datos de ejecución están ¢en línea¢ con la evolución de la economía, marcada por una ¢mayor atonía¢ que en meses anteriores.