EDITORIAL

Tormenta financiera

Los mercados siguen en caída libre, arrastrados por una tormenta financiera que empezó hace ya un año y que no tiene visos de amainar. El nuevo frente de turbulencias viene de la mano de las dos grandes hipotecarias estadounidenses, Freddie Mac y Fannie Mae, que atraviesan por gravísimos problemas financieros y se encuentran al borde de ser intervenidas. Un negro panorama, al que se unen la delicada situación de Lehman Brothers o episodios puntuales en Europa, como la intervención de un banco pequeño danés, el Roskilde, por falta de liquidez. Este cóctel de malas noticias, junto al repunte del precio del petróleo, corrió como un escalofrío por la espina dorsal de los mercados, que tuvieron un cierre semanal desastroso. El Ibex, en línea con el resto de plazas, acumula ya una pérdida del 25% desde enero. Ante esta situación, sólo cabe refugiarse en la tesis de que, cuanto antes se purguen los excesos, antes se verá la luz al final del túnel.