Lealtad, 1

No nos pagan por llorar

A los gestores se nos paga mucho dinero y no precisamente para que nos sentemos a llorar y a quejarnos cuando el mercado cae'. La frase es de un gestor escocés que la semana pasada visitó Madrid. 'Me gustan los mercados duros', decía en el transcurso de una rueda de prensa.

Es fácil ganar dinero cuando el mercado sube alegremente, sin preocupaciones, en épocas de bonanza económica. Lo complicado es extraer valor de una cartera cuando los vientos están en contra. Pero precisamente, como decía este sincero gestor, es en estos momentos duros cuando los profesionales de la inversión deben ganarse el sueldo.

El mercado está lleno de compañías que logran revalorizarse en mercados bajistas; empresas que suelen ir a contracorriente de los índices. Y es tarea de los gestores encontrarlas y apostar por ellas. Como es tarea de los asesores saber dar con el gestor capaz de sobresalir en mercados que caen como una losa.

Cuando las Bolsas viven etapas de esplendor es más conveniente apostar por productos indizados, ligados al índice, que ganarán sí o sí, y además cobran comisiones considerablemente más bajas que las de los fondos de gestión activa; de éstos hay muchos, pero realmente buenos, no tantos.

'Lo que hay que hacer cuando los mercados caen es trabajar, coger un avión y visitar compañía tras compañía hasta encontrar las grandes oportunidades', continúa nuestro gestor, defensor declarado de las carteras concentradas, formadas por pocas ideas de inversión. 'No entiendo por qué debo tener acciones en cartera que no me convencen realmente', se justifica.

Carteras como ésta, con filosofías similares, constituyen lo que se conoce como fondos de autor. Y los gestionan profesionales que se han ganado un nombre en la industria porque tienen la intuición y la experiencia para moverse en los mercados más adversos. Probablemente no sean infalibles, pero son desde luego un activo a tener en cuenta en estos días aciagos.