Dificultades

El mal momento de los seguros pasa factura a Warren Buffett

'La fiesta se va a acabar'. Warren Buffett advertía así en su carta anual a los accionistas que éste iba a ser un año duro para el sector de los seguros. No se equivocaba el multimillonario inversor. El peso de este negocio en su grupo ha hecho que, en lo que va de año, su evolución en Bolsa sea la peor desde 1990.

Ni siquiera el más cauto y sagaz inversor ha podido evitar el mal momento de la economía, de los mercados, del sector financiero y de los seguros de los que tanto depende. Las acciones de Berkshire Hathaway, la empresa montada hace más de 40 años por Warren Buffett, está experimentando un año muy anómalo ya que desde enero sus acciones caen un 15%. Es un retroceso que supera al 12% que ha experimentado en este mismo periodo el índice S&P 500.

De momento este es el peor año desde 1990 para unos accionistas acostumbrados a una apuesta históricamente segura. Las acciones de Berkshire se han revalorizado un 207,82% entre diciembre de 1997 y diciembre de 2007. En esos mismos 10 años, el S&P 500 se ha apreciado un 51,31%. En esta última década la empresa de Buffett sólo ha cerrado un ejercicio en pérdidas, 2002, cuando se anotó una caída del 3,77%.

El S&P ha sido más irregular ya que entre 2002 y 2003, los años en los que explotó la burbuja puntocom, de la que Buffett se mantuvo apartado, encadenó caídas de un 10%, 13% y 23%, respectivamente.

El problema este año es el mal momento del sector de los seguros que representan aproximadamente la mitad de sus ingresos. 'Hay que terner por seguro que los márgenes de beneficios de la industria del seguro, incluso los nuestros, caerán significativamente en 2008', explicó Buffett a finales de febrero a sus accionistas. Según adelantó entonces, y se confirma ahora, la competencia en los precios ha crecido y eso se está notando en los ingresos de compañías como Geico, General Re o National Indemnity cuyos beneficios por suscripción de pólizas han caído un 70% en el primer trimestre.

Con todo, éste no es el único punto débil de Berkshire. La crisis del crédito y la vivienda también repercuten negativamente en la empresa ya que posee compañías que dependen de la construcción residencial, ahora parada. También tiene importantes participaciones en entidades financieras como Wells Fargo, American Express y US Bancorp y todas ellas registran caídas.

Un año difícil para un titán de la rentabilidad

Berkshire Hathaway registró beneficios de 13.213 millones de dólares (8.320 millones de euros) el año pasado, un récord que llegó de la mano de un buen año en el sector de los seguros y los ingresos extraordinarios de 3.500 millones de dólares logrados tras la venta de su participación en PetroChina. Warren Buffett vendió tras haber invertido 500 millones de dólares en ella poco después de resistirse a la presión de grupos de inversores que le instaron a salir de una empresa con intereses en Sudán.

Buffett se resistió inicialmente pero terminó vendiendo. En diciembre la cotización de Berkshire alcanzó su máximo: 148.900 dólares por acción. Este año Buffett es más negativo que el anterior. Además del problema de los seguros, en una reciente entrevista afirmaba que EE UU estaba en estanflación y la salida iba a ser difícil.