Emisión de cuotas

La CAM afronta el reto de convencer a los institucionales

A la espera de conocer el precio final de la emisión de cuotas participativas de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), principal clave en cualquier colocación, la aceptación de los inversores institucionales se perfila como el gran reto de la entidad para garantizar el éxito de la colocación.

La CAM saldrá a Bolsa el próximo 23 de julio. La entidad valenciana cotizará mediante cuotas participativas, unos instrumentos novedosos en España que funcionan como acciones, es decir permiten a sus inversores comprar o venderlos en el mercado y recibir retribuciones, pero con una salvedad. No tienen derechos políticos, es decir no permiten a los titulares acceder al consejo o votar en las juntas.

La CAM emitirá 50 millones de cuotas participativas, que representan el 7,5% del patrimonio de la entidad, a un precio que oscilará entre los 5,84 y los 7,3 euros. El 65,5% de la operación está destinada a inversores particulares, el 31% a institucionales y el resto se repartirá entre los empleados.

El reto para la CAM es grande. La entidad está a la espera de ver la reacción del mercado a un producto desconocido en un momento muy delicado. La prolongación de la crisis financiera desatada el pasado verano ha agudizado la volatilidad de los mercados en las últimas semanas y ha aumentado la desconfianza de los inversores hacia el sector financiero.

El director general de la CAM, Roberto López Abad, se ha mostrado confiado y la semana pasada apuntó que no descarta futuras emisiones adicionales, puesto que tiene permiso de la asamblea para lanzar hasta el 20%.

Pero la caja es consciente de las dificultades y se reserva la posibilidad de suspender la emisión si el número de cuotas colocadas resulta inferior a 34 de los 50 millones que se emiten. Por ello, para muchos, la clave del éxito está precisamente en la aceptación que tendrá esta operación entre los inversores institucionales, a quienes se han reservado 15,5 millones de cuotas. Para el resto, destinado a minoristas, no se esperan grandes problemas de aceptación ya que será la propia CAM quien se encargue de la colocación.

'El éxito no lo veo tanto en la aceptación del minorista como en el institucional. La CAM colocará bien el tramo minorista', explica Josep Jaume Fina, jefe de tesorería de Caixa Penedés.

Este experto, uno de los clientes potenciales de la CAM, aún no ha decidido si acudirá o no a la oferta. 'Aún no sabemos si las cuotas van a tener liquidez o si van a reflejar el valor de la compañía. Estamos estudiando si el precio es el adecuado o no', añade Fina.

Al tratarse de un producto novedoso una de las principales incógnitas y riesgos de la operación está precisamente en saber si las cuotas participativas gozarán de una negociación activa. En el folleto la CAM reconoce que no lo puede asegurar. 'Si no se desarrolla un mercado activo el inversor podría encontrar problemas para la venta de sus cuotas y el precio podría verse afectado', explican. Sin duda, el momento de mercado y el precio de la colocación serán otros factores determinantes para el éxito de la operación.

Comienza el periodo de solicitud de mandatos

Hoy comienza el periodo de formulación de mandatos, aquellas peticiones que se pueden revocar hasta el 18 de julio y que tendrán preferencia sobre las solicitudes en caso de prorrateo.

Los minoristas podrán pedir un mínimo de 3.000 y un máximo de 100.000 euros. En caso de que las peticiones de compra excedan la oferta, la compañía realizará el prorrateo el 21 de julio. En primer lugar distribuirá un mínimo de cuotas entre todos los mandatos y el resto lo repartirá de forma proporcional al volumen no satisfecho. En caso de no haber cuotas para garantizar un mínimo a cada inversor se realizará un sorteo.