Banca

Santander afronta una junta salpicada por la crisis

Los analistas consideran que el banco español es uno de los que mejor afrontará las actuales turbulencias, pero sus acciones se han depreciado ya un 19% este año.

Emilio Botín tendrá que convencer este año a los 2,27 millones de accionistas de Banco Santander de que la entidad está preparada para capear el temporal que se avecina. La crisis derivada de los productos subprime en EE UU y el pinchazo del mercado inmobiliario en España han puesto fin a la época dorada de beneficios de la banca, con crecimientos anuales próximos al 20%.

El presidente del primer banco español ha reiterado en los últimos meses su compromiso de ofrecer a los accionistas incrementos del resultado del 15% para este año y 2009. Un mensaje que, si se cumple el guión, Botín podría repetir este sábado en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Santander. De momento, la entidad española ha conseguido escalar puestos en el ranking internacional y colocarse como el quinto banco mundial por beneficios. En 2007, ganó 9.060 millones de euros, tras registrar un aumento del 19% respecto al ejercicio anterior.

'Esperamos que mantengan la previsión de crecimiento para este año del 15%. De lo contrario, anunciarían una rebaja, ya que de hecho va a ser difícil alcanzar este objetivo', asegura Diego Barrón, de Fortis. También Javier Bernat, de Caja Madrid, considera que Santander tendrá bastante complicado cumplir sus promesas. 'El BPA (beneficio por acción) de este año crecerá sólo un dígito. Será más atractivo en 2009', asegura Bernat.

Emilio Botín ha prometido crecimientos del beneficio atribuido de la entidad del 15% para este año y el siguiente

Los expertos valoran su diversificación geográfica, una cualidad que le mantendrá blindado durante las actuales turbulencias

Estas expectativas, pero sobre todo el contagio de la delicada situación del sector financiero en todo el mundo, han castigado con dureza la cotización del banco en Bolsa, a pesar de que los analistas consideran que se trata de una de las entidades que está mejor preparada para afrontar la crisis.

En lo que va de año, el precio de sus acciones se ha depreciado un 19,13%, hasta los 11,96 euros por título. Un resbalón que dará más motivos a Botín para recurrir a uno de sus mensajes habituales en las juntas de accionistas: que la cotización del banco está infravalorada.

Los expertos, al parecer, también lo piensan. El precio objetivo medio de los analistas es de 16,32 euros, según los datos publicados por la agencia Bloomberg. De ellos, 29 (un 80,56%) recomienda comprar el valor, 5 (13,89%) mantener y sólo 2 (16,32%) vender.

El presidente de Santander también tendrá motivos para presumir. En la junta del año pasado, acudió con la promesa de que Santander resultaría vencedor en la puja por el holandés ABN Amro. Y así fue. Unos meses más tarde, en octubre de 2007, Santander y sus socios (el escocés Royal Bank of Scotland y el holandés Fortis) sellaron la mayor adquisición de la historia por 71.000 millones de euros, de los que el grupo español desembolsó 19.900 millones.

La operación ha supuesto, además, un negocio redondo para el banco español. Tres semanas después de hacerse con una parte de ABN Amro, Santander anunciaba la venta de la filial italiana del holandés, Antonveneta, con unas plusvalías de 2.360 millones de euros. Algo de lo que no pueden presumir los otros dos miembros del consorcio, que figuran en la lista de entidades salpicadas por la crisis subprime. La otra división de ABN Amro con la que se ha quedado Santander, el brasileño Real, encaja según los analistas a la perfección con su franquicia en el país. 'Botín aprovechará para destacar el potencial de crecimiento en la zona tras la integración de Banco Real', sostiene Javier Barrio, de BPI.

Esta capacidad de sorprender a los mercados con grandes adquisiciones es, precisamente, una de las cualidades que más destacan los expertos de Santander. De hecho, sitúan a la entidad española como una de las mejor posicionadas para sacar partido ahora de las actuales turbulencias. Por el momento, sólo ha habido una víctima: el estadounidense Bear Stearns que fue comprado por su rival JPMorgan a mediados del pasado marzo.

El motivo es que la crisis ha trastocado por completo el mapa mundial bancario y todo apunta a que será el detonante de un nuevo proceso de concentración. Como muestra, Santander ha conseguido superar en capitalización al gigante estadounidense Citi: el viernes, el banco español valía en Bolsa 74.801 millones de euros, frente a los 68.000 millones de Citi.

Los expertos, no obstante, creen que aún es pronto para dar otro salto en tamaño, aunque sus competidores den cada vez más síntomas de debilidad y muchos de ellos hayan colgado ya el cartel de venta.

'Creo que todavía no ha llegado ese momento. Todavía hay mucha incertidumbre, aunque es verdad que los precios están muy baratos', explica Diego Barrón. Aún así, los rumores son insistentes. La pasada semana, Santander volvía a aparecer en las quinielas como posible interesado a hacerse con el alemán Dresdner, propiedad de la aseguradora Allianz.

Santander cotiza a un PER (número de veces que el beneficio está contenido en la cotización) para este año de 8,2 veces. Esta referencia, sin embargo, no dista demasiado de la de sus competidores europeos. Deutsche tiene un PER de 9,17 veces, BNP Paribas de 7,28 y Société Générale, de 7,36 veces. Barclays aparece como uno de los más baratos, con un PER de 5,12 veces.

Morosidad

Es posible que Botín se vea obligado a esquivar alguna pregunta incómoda de los accionistas referente a la crisis económica en España y su impacto en el beneficio del banco. 'Mandará un mensaje de tranquilidad sobre el panorama actual y los miedos sobre la economía española. El momento actual es claramente negativo con el sector bancario. Y el sentimiento de las Bolsas para la banca y para España. Existe el temor a que la situación económica, el aumento de la morosidad y el desplome del mercado inmobiliario pueda poner en un aprieto a las entidades', explica Javier Barrio.

Los analistas consideran que la diversificación geográfica de Santander juega a su favor, pero aún así se resentirá de la actual situación. En España, el negocio hipotecario se ha frenado en seco, debido por una parte a la escasa demanda de créditos y por otra a los criterios más estrictos aplicados por las entidades a la hora de aprobar un préstamo. El sector, además, teme que se produzca un repunte de la morosidad mayor al esperado (la de Santander ha pasado del 0,56% en el primer trimestre de 2007 a situarse a finales de marzo en el 0,87%).

El impacto en el resto de las divisiones del grupo español será desigual. 'El negocio de financiación al consumo se va a ver afectado por las expectativas de subidas del precio del dinero y por la caída de la venta de coches. Esta actividad supone en torno al 50% de lo que factura esta unidad', señala Javier Bernat. Y añade que el Reino Unido, donde Santander tiene su filial Abbey, está al borde de una recesión, un contratiempo que tarde o temprano hará que las cuentas de las entidades financieras del país se resientan. La zona que mejor se comportará es Latinoamérica, que supone un tercio del beneficio del grupo español.

Agenda. Los principales puntos del orden día

Política de dividendos. La junta de accionistas aprobará el dividendo correspondiente a 2007. El banco ha aumentado la retribución a los accionistas con cargo al pasado ejercicio un 25%, hasta los 0,65 euros por títulos. Este porcentaje supera el incremento obtenido por el beneficio, que creció un 15%. En total, Santander ha repartido 4.070 millones de euros en dividendos del pasado año.

Consejo de administración. Se ratificará en el cargo de consejero a Juan Rodríguez Inciarte (director general del banco). También se llevará a cabo la reelección de Luis Alberto Salazar-Simpson (presidente de Auna), Luis Ángel Rojo (ex gobernador del Banco de España) y Emilio Botín-Sanz de Sautuola (presidente) como consejeros de la entidad. El máximo órgano de gobierno de Banco Santander cuenta con 19 miembros, que controlan un 3,78% del capital de la entidad. Los accionistas particulares poseen el 34,19%, mientras que los institucionales tienen el 62,04%.

Plan de incentivos. Otro de los puntos del orden del día de la junta es dar el visto bueno al nuevo plan de incentivos para directivos, que está dirigido a unos 6.000 beneficiarios frente a las 2.601 personas que incluía el anterior. El bonus también estará vinculado a la evolución de su cotización y su beneficio por acción comparados con los 21 mayores bancos del mundo. El plan tiene una vigencia de tres años.

Aprobación de cuentas. Santander aprobará sus cuentas de resultados de 2007. En este ejercicio, el beneficio atribuido del banco fue de 9.060 millones de euros, los mejores resultados de toda su historia. Estas ganancias incluyen los 950 millones de euros de las plusvalías generadas por la venta de una serie de activos. Sin ellas, el beneficio hubiera sido de 8.111 millones de euros, con un incremento del 23,2%. Con este resultado, el banco consiguió escalar posiciones hasta situarse en el quinto puesto mundial del sector financiero.

Modificación de estatutos. En el punto sexto del orden del día se propone la modificación de los estatutos sociales de la entidad. Unos cambios que, según el banco, pretenden ajustar el texto a las recomendaciones incluidas en los códigos de buen gobierno, incorporar los instrumentos necesarios para dotar al banco de una organización y gestión más flexible y modernizar y mejorar técnicamente su redacción, completando y aclarando la regulación de ciertas materias.