Investigación

Competencia persigue pactos de precios entre empresas de cosmética

Nueve grandes empresas de cosméticos están siendo investigadas por inspectores de la CNC. Buscan pruebas sobre una presunta concertación de precios y reparto del mercado. La investigación parte de un chivatazo ante Bruselas de una multinacional participante en el presunto pacto de precios.

La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) anunció el viernes la apertura de tres expedientes sancionadores en nueve empresas del sector de la cosmética para investigar un posible caso de cártel basado en acuerdos o prácticas concertadas para fijar precios.

El departamento de inspección de la CNC realizó los pasados martes y jueves inspecciones por sorpresa en 13 sedes de las principales empresas del sector de fabricantes de geles de baño y ducha, dentífricos y productos de peluquería profesional, así como en la asociación nacional de perfumería y cosmética (Stanpa). Las empresas afectadas en el primero de los expedientes, que analiza las empresas fabricantes y distribuidoras de geles, son Puig Beauty & Fashion Group, Sara Lee Household & Body Care España, Henkel Ibérica, Colomer Group Spain y Colgate Palmolive España.

El expediente que investiga los comportamientos de las empresas de dentífricos se refiere a Henkel Ibérica, Unilever España, GlaxoSmithkline y Colgate Palmolive España. Y el que afecta a los productos de peluquería profesional investiga a L'Oréal España, Productos Cosméticos (Wella), Colomer Group España, Eugène Perma España, Cosmética Cosbar (Montibello), Cosmética Técnica (Lendan), Henkel Ibérica y DSP Haircare Products.

Las autoridades italianas abrieron el jueves un expediente sancionador similar al español

El expediente también afecta a la asociación sectorial, Stanpa, que en nombre de sus asociadas emitió una nota para explicar que ha prestado toda su colaboración a los inspectores de la CNC, 'con el deseo de que se acabe lo antes posible la situación'.

Esta asociación, que pidió el 'máximo respeto' para las empresas que analiza la CNC ya que la investigación no presupone su culpabilidad, asegura tener un 'absoluto respeto' por las normas de competencia.

La CNC tiene 18 meses para resolver los expedientes que han podido iniciarse, según algunas fuentes que prefieren no identificarse, después de que una de las empresas implicadas decidiera acogerse al sistema de clemencia y denunciara la existencia del cártel para eludir una multa que puede alcanzar el 10% de la facturación de la empresa en el ejercicio anterior al de la sanción. Sin embargo, el organismo que preside Luis Berenguer no quiso aclarar si el expediente sancionador se ha abierto de oficio, como consecuencia de un chivatazo como parte de una investigación más amplia que se extendería a otros países.

Lo cierto es que L'Autoritá Garante della Concorrenza del Mercato en Italia anunció el jueves la apertura de un procedimiento similar al español en el que están también involucradas Henkel, Unilever, Reckitt-Benckiser, Colgate Palmolive. Procter & Gamble, L'Oréal y Sara Lee. Otras fuentes aseguran que la República Checa realiza una investigación similar a la española e italiana.

Bruselas se queda con los detergentes

El viernes fue un día aciago para la cosmética en toda Europa. La denuncia ante las autoridades de la competencia en Bruselas de una multinacional del sector advirtiendo de un pacto de precios a nivel comunitario ha provocado una investigación global de las autoridades de países como Italia, Holanda y Chequía entre otras. Bruselas se ha reservado la investigación del presunto cartel de precios en el segmento de los detergentes, al considerar que es el único de los denunciados que tiene dimensión comunitaria.

En España son tres negocios los que presuntamente esconden un pacto de precios; geles de ducha, dentífricos y productos de alta gama para peluquerías. Pero son el primero y el segundo los que más gravedad a priori revisten, ya que en ellos se investiga un pacto de fijación de márgenes a la distribución. En el tercero se investiga el intercambio y puesta en común de los precios que se cobraba a los salones de belleza.

Los investigadores acuden con una orden judicial en la mano

Los inspectores de la CNC se presentaron el martes y el jueves pasado en la sede de las nueve empresas investigadas. Buscaban pruebas que ratifiquen las sospechas de la existencia de acuerdos y prácticas concertadas para a fijar precios y acordar políticas comerciales comunes. El organismo que preside Luis Berenguer cuenta con una plantilla de alrededor de 40 personas de investigadores y auxiliares. 'Se está montando una auténtica escuela de inspectores', reconocían días atrás fuentes de la CNC, que añadían que se ha tomado la decisión de acudir siempre con una orden judicial. Aunque la ley faculta a este organismo para inspeccionar no sólo las oficinas de las empresas, sino también los domicilios privados, en alguna ocasión una empresa ha puesto pegas para la entrada de los investigadores. La situación se alargó durante horas. Un tiempo perfecto para destruir pruebas.

Los programas de clemencia tientan a las empresas

El nuevo sistema de clemencia está empezando a dar sus frutos en España. Sólo el día de su estreno, la Comisión Nacional de la Competencia recibió seis denuncias. Desde entonces no se sabe si se han producido más. El organismo que preside Luis Berenguer ha preferido mantener silencio respecto a la evolución de las posibles denuncias recibidas. Fuentes de esta entidad aseguran que informarán de ello, probablemente, a finales de este año.

Lo cierto es que este sistema, gracias al cual aquella empresa que, aun formando parte de un cártel, aporte a la CNC pruebas de la existencia de ese pacto puede librarse de la multa, ha dado sobradas muestras de su éxito. Los expertos recuerdan que el 85% de los cárteles que ha detectado la Comisión Europea en los últimos años tienen su origen en que una empresa se ha acogido a este tipo de programas.