XVI Congreso del Partido Popular

Los dirigentes territoriales exigen a Rajoy una alternativa económica sólida

El XVI Congreso del PP se inauguró este viernes en Valencia con un llamamiento unánime a Mariano Rajoy de algunos de los principales dirigentes regionales para que elabore cuanto antes una alternativa económica sólida que permita al partido convertir la desaceleración en el eje central de la legislatura. El ex director gerente del FMI Rodrigo Rato dio la sorpresa y acudió al cónclave popular.

Si alguna duda quedaba sobre la pretensión del PP de situar la desaceleración económica en el eje central de su tarea de oposición este viernes quedó resuelta en la inauguración del XVI Congreso. El presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, el presidente valenciano, Francisco Camps, la alcaldesa de la ciudad, Rita Barberá, y el portavoz del Grupo Popular en el Senado, Pío García Escudero, emplazaron a Mariano Rajoy y, por extensión, a todos los dirigentes del partido, a cerrar cuanto antes la fractura interna abierta por la derrota electoral del 9 de marzo y apuntar todas las baterías hacia la política económica del Gobierno.

En opinión de Pío García Escudero, uno de los pesos pesados del PP en esta nueva etapa, la construcción de una alternativa económica consistente que haga sombra a la política del Gobierno 'no admite demoras' y debe ser el núcleo central de la estrategia del partido para los próximos años. 'No puede haber sitio para las desilusiones melancólicas porque las soluciones a la crisis económica deben convertirse en el eje central de esta legislatura', abundó García Escudero.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, abundó en este tesis y basó la necesidad de construir esta alternativa económica en la penosa gestión que, en su opinión, el Gobierno está haciendo de la actual coyuntura. 'Vemos el paro y las hipotecas a galope y que el Gobierno no sabe reaccionar. Si acertamos en nuestras propuestas pronto podremos ver a nuestro presidente en La Moncloa', vaticinó. Los presidentes de la Comunidad Valenciana y de Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, se movieron en sus discursos en la misma sintonía. Ambos hicieron un claro llamamiento a la unidad del partido en una legislatura que, en su opinión, puede ser más corta de lo normal debido a la profundidad del deterioro en los principales indicadores económicos.

Algunos 'barones' del partido apuestan por una legislatura corta

Incluso el hasta ahora secretario general del partido, Ángel Acebes, se adentró también algo en el análisis de la coyuntura, marcada a su juicio 'por la crisis, las huelgas y los desabastecimientos...'. Ello demuestra, reivindicó, que los pronósticos que hizo el PP en la anterior legislatura estaban acertados y que 'hicimos lo que había que hacer'. La inauguración del congreso fue seguida en primera fila por el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional Rodrigo Rato quien acudió por sorpresa al cónclave haciendo un hueco en su agenda internacional que le conducirá a China. 'Estoy muy contento de estar aquí', señaló tras mostrar su satisfacción por el equipo con el que Mariano Rajoy se presenta a la reelección.

El discurso de Acebes fue, quizás, el más impactante de todos para los tres mil compromisarios asistentes al congreso pues incorporó una defensa cerrada de la estrategia de oposición llevada a cabo en la anterior legislatura y, de paso, un rosario de reproches implícitos hacia la hoja de ruta diseñada por Rajoy para recuperar para el PP el espacio de centro.

De la 'alfombra roja' de Cospedal al gélido encuentro del ex presidente Aznar

De Cospedal. La futura secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, llegó al lugar de la cita cuando prácticamente todo el aforo estaba completo. De Cospedal llegó ola, vestida con un vaquero y una camisa verde.

La futura dirigente no hizo declaraciones pero sí accedió con su mejor sonrisa a fotografiarse con decenas de militantes que la piropeaban.

Aznar y Botella. Tampoco se paró ante los micrófonos el ex presidente del Gobierno José María Aznar, que llegó al recinto ferial con el congreso ya en marcha. El ex presidente del Gobierno entró acompañado de su mujer, Ana Botella. El congreso tuvo que detenerse un momento y con las fanfarrias del himno del PP a todo volumen, Aznar se dirigió ya en solitario a su puesto saludando al resto de miembros de la ejecutiva que está a punto de salir.

Manuel Fraga. Más o menos efusivo con cada uno de ellos, llamó la atención que prácticamente no cruzó mirada con el presidente de honor del partido, Manuel Fraga, sentado a su lado.

Eduardo Zaplana se convierte en el gran ausente del cónclave valenciano

En primera fila estaban casi todos: Manuel Fraga, José María Aznar, Rodrigo Rato, Jaime Mayor, Federico Trillo, así como el resto de los dirigentes que han marcado la historia reciente del PP desde el congreso de su refundación en 1989.

Sólo faltaba un nombre conocido, el de Eduardo Zaplana, una de las voces principales que el primer partido de la oposición tuvo en la anterior legislatura y también uno de sus dirigentes más controvertidos. Su salida de la portavocía parlamentaria fue menos pacífica de lo que se ha contado o, al menos, reviste unos tintes mucho menos emotivos que el desenganche protagonizado por Acebes, el que fue su principal pareja de baile hasta la derrota electoral del 9 de marzo. La explicación que Zaplana, hoy en la nómina de Telefónica, dio este viernes a su ausencia fue muy simple: no había recibido invitación de nadie para asistir al congreso y eso que estaba interesado, dijeron fuentes cercanas al ex portavoz, en presenciar el discurso de Acebes en su despedida como secretario general.

El líder popular negocia una ejecutiva de integración para superar la división

Evitar un cierre del congreso en falso se ha convertido en una de las principales obsesiones de Mariano Rajoy en las últimas semanas. De ahí su apuesta por María Dolores de Cospedal como secretaria general, la ubicación de Javier Arenas en la vicesecretaría territorial y el intento de componer una ejecutiva plural que este viernes todavía estaba siendo negociada por parte del equipo de confianza del líder popular. Para evitar la lógica inclinación de quienes más han sufrido en los últimos días los embates del desordenado sector crítico a marginar a sus principales cabecillas -léase Gabriel Elorriaga, Juan Costa o Gustavo de Arístegui- surgieron voces potentes en el congreso que apostaron por integrar a todas las sensibilidades y fortalecer así la unidad interna en un escenario político donde va a resultar primordial en el que ya se atisban las elecciones vascas, las gallegas, las europeas y las catalanas, en el horizonte máximo de 2010. Esta es la tesis que sostuvo el ex ministro Federico Trillo, para quien el PP 'ha vivido el momento más difícil de su historia'.