Astillero

Murueta cierra un contrato con la irlandesa Arklow para construir cuatro buques

Murueta se convertirá en uno de los proveedores de referencia del grupo naviero Arklow. El astillero vizcaíno ha cerrado un nuevo contrato con el armador irlandés para construirle cuatro barcos de más de 4.500 toneladas de peso muerto que le supondrá un volumen de negocio de 35 millones.

Las gradas del grupo Murueta, con instalaciones en la Ría de Bilbao y en la Ría de Mundaca, se llenan. El astillero vizcaíno ha logrado, con el contrato cerrado con la firma irlandesa Arklow, asegurar su carga de trabajo para los próximos dos años y medio.

El volumen de este acuerdo para construir cuatro buques puede rondar los 35 millones de euros, según aseguran fuentes del sector. La entrega de estos barcos, que operarán en los tráficos europeos, se producirá a partir de enero de 2010 y finalizará a finales de 2011.

La relación de Astilleros Murueta con Arklow tiene recorrido. A mediados de 2005 se adjudicó un importante pedido de seis buques en competencia con otros constructores internacionales. Entonces cerró un acuerdo que le ha supuesto unos ingresos de 40 millones.

Sus pedidos incluyen barcos para la flota de su participada Naviera Murueta

En la actualidad, Murueta debe entregar dos de los seis barcos de su primer contrato con Arklow. La práctica totalidad de estas embarcaciones se han realizado en sus gradas de la Ría de Bilbao y en las de La Naval de Sestao, un astillero para buques de mayor tonelaje que salió de la órbita de SEPI y en el que participa accionarialmente Murueta.

Acuerdo estratégico

El acuerdo con Arklow supone para Murueta fidelizar un cliente con el que inició su relación comercial en 2005. También abaratar el coste de los buques, ya que en la práctica todos son similares, lo que supone menos horas de ingeniería.

La entrada en vigor de este contrato supondrá un ajuste en el plan de renovación de flota de Naviera Murueta, una sociedad controlada por los mismo accionista que el constructor naval del mismo nombre. Este grupo dedicado al tráfico marítimo vendió varios barcos a lo largo de 2004 con el objetivo de abordar nuevas construcciones y llenar de carga de trabajo a sus instalaciones. Medios del sector naviero español afirman que este proceso de renovación de flota sufrirá ahora una cierta ralentización con el objetivo de hacer frente a los compromisos contraídos con la firma irlandesa Arklow.

La actual cartera de pedidos de Astilleros Murueta, tanto en sus instalaciones de la Ría de Bilbao como en las de Mundaca, se compone de seis buques de carga seca de entre 4.500 y 5.750 toneladas de peso muerto, de los cuales dos son para Naviera Murueta y otros dos para Vizcaína Balear de Navegación, su compañía satélite. Los otros dos corresponden al primer contrato con Arklow. Además tiene en construcción dos patrulleras para la Armada de Ecuador y un buque atunero para Pevasa. El grupo Arklow, que tiene sus bases operativas en Irlanda y en Rotterdam (Holanda), cuenta en la actualidad con una flota de buques superior a las 30 unidades de entre 4.500 y 5.500 toneladas de peso muerto. La naviera es una de las sociedades de referencia en Europa el transporte de carga seca por vía marítima. Sus recaladas en los puertos españoles tiene como objetivo, fundamentalmente, la descarga de chatarra.

Cartera con atuneros para el Índico

Uno de los segmentos de negocio de Astilleros Murueta es la fabricación de buques atuneros congeladores. En la cartera de pedidos del constructor naval vizcaíno se incluye un contrato con Pesquera Vasco-Montañesa (Pevasa), compañía con sede en Bermeo (Vizcaya) y propietaria del Playa de Bakio, pesquero que estuvo hace un mes durante varios días en manos de piratas somalíes en aguas del Índico. El atunero encargado será similar y deberá ser entregado a lo largo de 2009. Este acuerdo le puede suponer unos ingresos superiores a los 18 millones de euros.

La lista de buques pesqueros construidos por Murueta es larga. Armadores como Inpesca, Albacora y Pevasa, entre otros, han encargado embarcaciones al astillero vizcaíno. La compra de unas instalaciones en la Ría de Bilbao han oxigenado las gradas que tiene actualmente en la Ría de Mundaca ubicadas en la Reserva de la Biosfera del Urdaibai.