Para invertir

Opciones en el sector de biotecnología

El sector pierde un 5% en Estados Unidos y un 12% en Europa. Los gestores dicen que tiene potencial, pero supeditan su subida a la recuperación del mercado.

La crisis financiera no ha dejado títere con cabeza. Todos los sectores con representación en los mercados de valores pierden en 2008. En números rojos están las empresas englobadas en el negocio de materias primas, las químicas, las utilities, las telecos, las tecnológicas y un largo etcétera. Un balance que deja claro que no han funcionado las estrategias defensivas. Los efectos de las subprime, la desaceleración económica y sobre todo la incertidumbre es lo que ha provocado una venta indiscriminada de acciones. Pero además, hay sectores como el biotecnológico que tienen la mala suerte de rememorar la burbuja tecnológica, algo inaceptable por los inversores en este momento. 'Se huye de todo lo que huele a tecnología y a riesgo y se apuesta por la realidad tangible', comenta Juan Ramón Caridad, gestor de Atlas Capital. En Estados Unidos se han producido salidas de dinero de los flujos de fondos de biotecnología por más de 12.000 millones de dólares (7.800 millones de euros) en los últimos cinco años, mientras que la cifra alcanza los 4.000 millones de dólares (2.600 millones de euros) en Europa desde 2002.

Las biotecnológicas pierden en Bolsa una media del 12,3% en Europa y del 5% en Estados Unidos, frente a unos descensos del Euro Stoxx y del Nasdaq del 19% y 8%, respectivamente. Son de las caídas menos abultadas que se pueden encontrar en las Bolsas, porque bancos o constructoras, por ejemplo, se dejan por encima del 20%. 'Es un sector con bastantes riesgos y mucha volatilidad. La mayoría de las compañías tienen un gran tamaño y el resto son más pequeñas y están relativamente endeudadas', comenta Fernando Luque, de Morningstar. El analista confirma que en este momento 'no están entre las apuestas preferidas por los gestores'. 'Se busca visibilidad en los resultados y si hay un sector que no tiene eso es precisamente el de biotecnología, que depende de la aprobación de un medicamento', comenta.

La evolución de las empresas de biotecnologia está directamente relacionada con el curso que siguen las investigaciones en sus fármacos. Son años de estudio en los que se mide el éxito y la probabilidad de comercialización de un producto. Pero el momento de mercado es determinante en algunas ocasiones. 'Sería un sector para sobreponderar, ya que no es cíclico', explica Pablo Piquero, de Inversis. Sin embargo, el gestor optaría por esperar la recuperación del mercado y del entorno: 'Hacen fuertes inversiones en I+D y hay dudas de cómo van a conseguir financiación'.

A pesar de los peligros inherentes al momento y al propio negocio, los analistas manifiestan de manera unánime el potencial que atesora la biotecnología; sólo hace falta que acompañe la Bolsa. 'La gente están empezando a pensar que puede ir bien y creo que las malas noticias ya están en precio', explica Caridad. El gestor añade que hay motivos para ser optimista: 'Hay más movimientos corporativos, las biotecnológicas están llegando a acuerdos con farmacéuticas para centrarse en investigación y desarrollo y descentralizar gastos de marketing. Además, hay más productos a punto de ser aprobados que nunca'.

El inversor español tiene la oportunidad de participar en este sector a través de la Bolsa y los fondos de inversión. Zeltia, Puleva Biotech y Natraceutical son los máximos exponentes para los analistas. Por fondos, se pueden elegir entre más de 40, según contabiliza la firma de análisis VDOS. Para ambas opciones se aconseja un perfil de riesgo medio y para un horizonte de inversión entre medio y largo plazo. 'Recomiendo fondos porque es la forma de no apostar por una sola compañía', explica Luque.

Por su parte, Caridad aconseja no tener en cartera más del 5% o 10% en empresas de biotecnología.

Desde la firma de análisis Profim señalan como fondos más idóneos el Pictet Funds Biotecnology y el Nordea 1 Biotech, los dos con cobertura de riesgo a la divisa. Una de las razones que esgrimen para el primero es que está gestionado por Sectorial Asset Magenement, que a su vez cuenta con el asesoramiento de científicos especialistas para la elección de los valores. También destacan el hecho de que se prima la inversión en compañías con historia de nuevos productos o tecnologías y en empresas que cuentan con un producto en una etapa avanzada de desarrollo.

En Nordea 1 Biotech, Profim recalca la gestión activa que permite en momentos bajistas de mercado caer menos que los índices de referencia. El producto trata de identificar las ideas con mayor crecimiento en el futuro.

Tipos de compañías en las que invertir

1. Sin ningún medicamento en el mercado. Se trata de entidades centradas en la investigación y desarrollo de productos. Aquí la cotización se mueve por expectativas, por lo tanto el riesgo es elevado. El mercado puede premiar o castigar el valor en función del desarrollo del estudio en cuestión. El tipo de enfermedad al que iría dirigido el medicamento también influye en el interés del inversor.

2. Las empresas que comercializan algún producto. Son menos arriesgadas, y por tanto más recomendables para los inversores que no quieren asumir riesgos. Los inversores ya cuentan con referencias tangibles. Las cuentas de resultados son un termómetro del éxito del producto a través de los ingresos por ventas. Muchas empresas, además, tienen proyectos futuros prometedores.

3. Las farmacéuticas son 'las grandes beneficiarias de los descubrimientos y desarrollos de las compañías de biotecnología', según señala el asesor de inversiones Juan Manuel Maza, de Maza Investment, en un artículo de opinión sobre el sector. Son empresas consolidadas en el mercado, que han adquirido un tamaño de relevancia y que además su diversificación del negocio ayuda a diluir los riesgos.

4. A través de los fondos el inversor encuentra una gran representación del sector relacionado con la salud. Hay pocos productos puros en la oferta, centrados en biotecnología. La diversificación en un sector de alto riesgo es una de las premisas con las que trabajan los gestores. De cualquier forma, son productos que requieren paciencia, ya que son aconsejables para el medio y largo plazo.

Zeltia: El ejemplo de cómo responde el mercado

Zeltia es la compañía que mejor resume la respuesta que el mercado da a los procesos que sigue una biotecnológica hasta que consigue que un medicamento se comercialice. Las altas expectativas que levantó Yondelis, su primer fármaco que ha salido al mercado y que está indicado para el sarcoma de tejido blando, reportó una rentabilidad del 4.000% a la acción entre los años 1998 y 2000. El estallido de la burbuja tecnológica y el rechazo inicial del regulador europeo (EMEA) al Yondelis, que más tarde aprobó, ha dejado el valor atrapado en mínimos desde febrero de 2000. Actualmente Zeltia es un valor donde el número mayor de recomendaciones es de compra. Aún así, los analistas advierten que no está exenta de riesgos.

Puleva Biotech: El problema de no tener el interés de los analistas

Puleva Biotech está centrada en la fabricación de alimentos funcionales; es decir, que producen un 'efecto beneficioso sobre una o varias funciones específicas en el organismo, que mejora el estado de salud y de bienestar, o bien que reduce el riesgo de una enfermedad', según la propia compañía. El negocio, de momento, no ha tenido calado en la Bolsa. La compañía comenzó a cotizar en diciembre de 2001 mediante la modalidad listing y sólo Ibersecurities ha seguido a la compañía durante este tiempo. Subió únicamente en los dos años posteriores, el 4,51% y 5,30%. En 2008 retrocede el 10,4% y cotiza en mínimo histórico, y con uno de los PER, veces que el precio contiene el beneficio, más alto del mercado (31,67). Tiene una capitalización de 109,63 millones.

Natraceutical: La escasa liquidez del valor pasa factura

Es una compañía especializada en la investigación y desarrollo de principios activos e ingredientes 'nutracéticos mediante procesos de biotecnología aplicada', de acuerdo a la definición de la propia entidad. El valor cuenta con el problema de ser un valor estrecho, al igual que Puleva Biotech. La capitalización al cierre del viernes ascendía a 109 millones de euros. En el último mes ha negociado una media diaria de 1.000 títulos. Sin embargo, su trayectoria en Bolsa en 2008 destaca sobre sus competidoras: pierde el 5%, frente a un recorte del 14% del Ibex 35. En el primer trimestre presentó un aumento del beneficio del 40% gracias a que la empresa se ha centrado en las áreas de negocio más rentables y ha renunciado al resto. BPI dice que tiene poca visibilidad.