Opinión

Simplificar las cargas para competir

En una economía global, las empresas están sujetas al cumplimiento de obligaciones normativas que les suponen gastos periódicos. La mejora de la calidad de la legislación, eliminando actividades que no se harían de no existir la obligación legal, contribuiría a generar mejores condiciones de crecimiento, empleo y productividad, siempre manteniendo la garantía de la seguridad jurídica.

El objetivo de simplificar las relaciones con la Administración ha sido una constante de los diferentes gobiernos de nuestro país, con numerosas medidas que han supuesto importantes ahorros para las empresas. Sirvan como ejemplos la supresión de la obligación de presentar fotocopias compulsadas del DNI, de los certificados de empadronamiento o la existencia de la e-factura.

Con respecto a la mejora de la normativa, el principio de better regulation mejor regulación es una de las prioridades de la Estrategia de Lisboa. El Consejo Europeo acordó que las cargas deberían reducirse en un 25% para el año 2012, que en el caso español se ha elevado al 30%. Ese proceso implica identificar, medir y reducir las obligaciones de información obsoletas o reiterativas, para distinguir las características de diseño legislativo que son necesarias de las que no lo son.

El Gobierno se comprometió en mayo de 2007 a elaborar un Plan de Acción por parte de un Grupo de Alto Nivel que ha culminado recientemente sus trabajos. Entre las medidas propuestas está la valoración de las cargas existentes y el impulso para reducirlas en la nueva normativa, potenciando el uso intensivo de tecnologías de la información e incorporando la interoperabilidad entre los diferentes niveles de gobierno. Todo ello consagrando la colaboración de las comunidades autónomas, las corporaciones locales, las cámaras de comercio y las organizaciones empresariales y sindicales en el proceso de identificación de medidas concretas.

En un reciente estudio realizado por KPMG para Business Europe entre un millar de pymes, se señalan las cargas administrativas como la segunda causa del freno a su crecimiento solo por detrás de la fiscalidad. Estamos convencidos que si recorremos ese camino juntos haremos más competitiva nuestra economía.