5d / Inversión

Las mejores armas para superar la escalada de la inflación

Con una inflación en el 4,2%, las alternativas para sacar rentabilidad a los ahorros son cada vez más reducidas. Los depósitos, algunos fondos y una selección de valores en Bolsa aún logran batirla.

Una quincena de entidades financieras lucen en estos momentos en sus escaparates, ya sea a pie de calle o virtuales, jugosas ofertas de depósitos a un año que rentan más que la inflación (en abril, se situó en el 4,2% en España en tasa interanual). Estos tradicionales productos de ahorro, cuyo secreto de éxito reside en la sencillez de sus condiciones y la garantía de que se va a obtener una determinada rentabilidad, han recobrado ahora su atractivo con más fuerza que nunca.

El motivo no es otro que la urgencia de la banca por conseguir liquidez después de que el estallido de la crisis en EE UU el pasado verano colapsara los mercados de capitales y disparara los precios exigidos para obtener fondos. La larga duración de esta situación y, lo que es peor, las previsiones de que continúe al menos hasta finales de año, ha obligado a las entidades a ser mucho más agresivas en sus estrategias comerciales de pasivo.

La semana pasada, Finantia Sofinloc inició una nueva campaña con el reclamo de un depósito a un año al 5,75%, el más alto del mercado. Eso sí, el cliente que esté interesado en este producto debe disponer de un patrimonio líquido de 100.000 euros como mínimo. Caja Madrid también ha lanzado hace unos días a bombo y platillo un depósito a 12 meses, que remunera con un 4,75%. Está dirigido sólo a clientes que domicilien su nómina. Bancaja ofrece un 5,1%.

Quince entidades remuneran el ahorro a un año por encima del IPC

Otras entidades prefieren diferenciar entre su política por internet y las sucursales. Banco Pastor abona un 5,22% en su Depósito 12 Creciente, disponible en internet o por teléfono, mientras que Caja Duero y Caixa Galicia pagan en estos canales un 4,95%.

Requisitos

Pero no es oro todo lo que reluce. En ocasiones, estos ganchos van asociados a determinados requisitos para obtener una rentabilidad. Es el caso de Cajasol, resultado de la fusión de las andaluzas El Monte y San Fernando, que promete un máximo del 5% en su depósito a 12 meses, pero con la condición de que se contraten otros productos de la caja, como seguros, tarjetas, fondos de pensiones o de inversión.

La creciente rivalidad por captar dinero ha hecho que las rentabilidades medias se disparen en los últimos meses. Según los últimos datos del Banco de España, el sector financiero español remuneraba en marzo el plazo de hasta un año con el 4,37%, frente al 3,57% del mismo mes de 2007 o el 1,88% de finales de 2003. Entonces, los tipos de interés oficiales de la zona del euro se encontraban en mínimos históricos (2%) y ahora están en el 4%. Por los depósitos a más de dos años, la banca ha pasado de abonar el 3,39% a pagar de media un 4,02%.

Ventajas e inconvenientes

El principal atractivo de estos productos es la elevada seguridad que ofrecen, así como la simplicidad de las cláusulas que les acompañan frente a otros productos más complejos, como los estructurados. 'Lo que el cliente demanda son estructuras sencillas, con tipos llamativos', comenta Blanca Monge, directora de banca personal de Banco Popular.

Se trata de los únicos activos que, junto a la deuda emitida por el Estado, su riesgo es prácticamente nulo. El ahorrador sólo perdería el dinero si la entidad quiebra (el Fondo de Garantía de Depósitos asegura el cobro de un máximo de 18.000 euros), una situación poco probable si se tiene en cuenta la elevada solvencia de la que gozan bancos y cajas en España y los estrictos criterios de supervisión que lleva a cabo el Banco de España.

Pero también existen inconvenientes. Al contratar un depósito a plazo el usuario se compromete a mantener esta inversión hasta la fecha de vencimiento y, en caso de que quiera rescatar su inversión antes de tiempo, la mayoría de las entidades impone una penalización que varía desde el 0,5% de los intereses que se hayan devengado hasta el 2,5%.

Además, los expertos advierten que esta fiebre de los depósitos es una moda pasajera. Aseguran que, una vez que los mercados de capitales recobren la calma, la lluvia de ofertas cesará de golpe, debido a que a la banca le volverá a resultar más rentable obtener financiación por otras vías más baratas, como las emisiones de deuda.

Los depósitos no son, sin embargo, la única alternativa para evitar que la escalada de la inflación merme los ahorros, sino que algunas entidades remuneran también las cuentas corrientes con rentabilidades similares a las imposiciones a plazo. Con la ventaja, además, de que este dinero se puede retirar en cualquier momento.

La Cuenta Naranja de ING Direct, pionero de este tipo de productos en España, ofrece un 5% durante los primeros seis meses. En general, la banca utiliza este reclamo para captar fondos sólo en internet, debido a que este canal de relación con los clientes conlleva unos costes fijos muy inferiores a los de las oficinas, lo que da más margen de maniobra. En la oficina directa de Banco Pastor se puede contratar una cuenta corriente al 4,5%, mientras que Bancopopular-e, que utiliza el gancho de su fichaje estrella, el jugador español de la NBA, Pau Gasol, abona un 4%. No obstante, son casos aislados. La mayoría cuenta con rentabilidades que no superan el 3%. De hecho, las cuentas a la vista rentan de media el 0,76%, frente al 0,6% de hace un año.