Previsiones

El Banco de España prevé más desempleo, más inflación y un repunte de la morosidad

Más paro, más inflación y más morosidad. Este es el sombrío horizonte que el gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, ha pintado hoy sobre la economía inspirado en el peligroso cóctel que resulta de sumar el ajuste que España está sufriendo desde 2006 al deterioro de la situación internacional y la presión sobre el precio de los alimentos en Asia. Un ajuste que "ahora está teniendo cierta velocidad", principalmente en el sector de la construcción, ha enfatizado.

Tras participar en la 41 Asamblea del Banco Asiático de Desarrollo, que se celebra en Madrid, Fernández Ordóñez ha apuntado que el nuevo aumento del paro en el mes de abril era algo esperado para añadir que la mejora del empleo pasa por "centrarse en la competitividad de todos los sectores" para que puedan absorber la "inevitable" destrucción de puestos de trabajo en la construcción.

A pesar de que la economía española está en un proceso de ajuste que se centra fundamentalmente en el sector de la construcción y que hace que haya una menor inversión, sobre todo en el ladrillo, el gobernante del Banco de España ha destacado que también tiene otras consecuencias como el aumento del ahorro.

En este sentido, Fernández Ordóñez ha considerado un "signo positivo" que el consumo se desacelere propiciando el ahorro y haciendo que disminuyan las necesidades de financiación de la economía española, que son muy altas.

Así, ha añadido que tanto el consumo como la inversión residencial tiene que seguir desacelerándose para poder retomar una senda de crecimiento más dinámico ya que, en su opinión, las perspectivas de crecimiento y el crecimiento potencial de la economía española son destacables, debido a que la economía es hoy "mucho más dinámica".

El gobernador del Banco de España ha defendido en este sentido que la tasa de crecimiento de la economía a largo plazo "es muy importante", pero en el corto "poco a poco vamos a ver una tasa de crecimiento menor de las que hemos visto en los últimos catorce años".

A continuación, Fernández Ordóñez ha mantenido la previsión de crecimiento de la economía española para 2008 (2,4%), ya que el 2,8% alcanzado en el primer trimestre del año "da una base de partida muy razonable" para alcanzar el 2,4% o el 2,3% al finalizar el año.

Previsible aumento de la morosidad

Ampliando el marco sobre los efectos del ajuste inmobiliario y la desaceleración en el sistema financiero español, Fernández Ordóñez ha reiterado hoy que la morosidad continuará subiendo, no sólo por el cambio de ciclo, sino también por las estrictas normas introducidas en España, pero ha subrayado que continua en niveles "bajísimos".

"La morosidad debe aumentar, no solo por el cambio de ciclo, sino también porque hemos introducido en los últimos años normas muy estrictas", ha apostillado.

Preguntado sobre la posibilidad de que se lleve a cabo en España un canje de bonos del Tesoro por valores respaldados por hipotecas, tal y como ha hecho el Banco de Inglaterra, Fernández Ordóñez ha advertido de que no "hay en perspectiva de hacer nada".

Asimismo, ha reiterado que el Banco de España "no va a bajar el nivel de provisiones" para las entidades, sino que va a adaptar el esquema de funcionamiento de las provisiones a las normas de Basilea II.

Optimismo de la banca

Menos pesimistas que Fernández Ordóñez han sido el consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri, y el vicepresidente del grupo Santander, Matías Rodríguez Inciarte, quienes han destacado en el mismo acto hoy la eficiencia y solvencia de la banca española, así como su presencia internacional.

Así, Goirigozarri ha insistido en que no hay que temer a la competencia, mientras que Rodríguez Inciarte ha resaltado que la banca española está ganando peso en el sistema financiero global.

En este sentido, Goirigolzarri ha explicado que si la competencia está "bien regulada" es "buena" para todos, tanto para los usuarios como para la propia banca, al tiempo que recordó cómo el BBVA aumentó su presencia internacional en la década de los noventa, especialmente en Latinoaérica.

Por su parte, Rodríguez Inciarte ha subrayado que sólo el 0,03% de los activos de la banca española estaban expuestos a la crisis subprime, lo que no impidió que los beneficios de la banca aumentaran el 19% en 2007.