Creatividad empresarial

Innovar de la mano de los jugadores de baloncesto

TAU e Ibermática se unen para medir la creatividad empresarial

Innovar es la palabra clave del momento, la llave del éxito de la gestión empresarial. En España hay numerosos casos que prueban que con creatividad e ingenio, y haciendo las cosas diferentes, se pueden obtener grandes logros empresariales. Un ejemplo de ello es la Asociación de Clubs de Baloncesto (ACB), creada hace 25 años y considerada, sobre todo con el paso del tiempo, una idea vanguardista e innovadora. Lo recuerda su presidente, Eduardo Portela: 'Esta asociación nace por la iniciativa de diversos equipos que manifestaron su interés por la gestión, se trataba de innovar, de poner al día a sus clubs, de marcar ellos las pautas'. De esta manera, prosigue, sobrevivirían los buenos, 'los mejores, los que introdujeran novedades antes que el competidor'. Según Portela, 'una estrategia innovadora es vital para obtener un gran resultado'.

Con esta filosofía se han unido Ibermática y TAU Cerámica Baskonia, con la finalidad de formar en gestión de la innovación a profesionales del mundo de la empresa. El objetivo es medir la capacidad innovadora de las organizaciones, evaluar sus prácticas de innovación e implantar planes de mejora. Para el presidente de Ibermática, José Luis Larrea, esta iniciativa 'resulta interesante, ya que el deporte tiene la virtud de reflejar, en situación límite, todos los aspectos que se viven en el día a día de la gestión empresarial, si bien con un menor grado de tensión, porque el factor tiempo juega de manera diferente. Y esa presión del tiempo se visualiza especialmente en el baloncesto'. Por ello considera que esta alianza con TAU permitirá ofrecer un nuevo enfoque, desde la perspectiva de la innovación, 'frente a las habituales aproximaciones que se han realizado entre deporte y empresa'.

En opinión del director general de TAU, Carlos Izar de la Fuente, 'desde el inicio de nuestra actividad, uno de los objetivos cotidianos ha sido la mejora de la gestión del club en sus diferentes áreas, queríamos que el equipo compitiese al máximo nivel, y para ello teníamos que hacer las cosas de manera diferente, aplicando la gestión de la compañía al deporte'.

'Que un equipo funcione depende de la química, de la relación que exista entre todo el personal y el entrenador'

Lo primero que hicieron, ya que estaban ubicados en Vitoria, 'una ciudad pequeña para encontrar talento, fue ir a buscarlo fuera de nuestras fronteras y crear colaboraciones, con el fin de encontrar recursos para el equipo'. Entre los logros del club cita la próxima inauguración de una ciudad deportiva en Vitoria, 'que generará recursos adicionales al club'.

Señala, además, que su relación con empresas, consumidores y colaboradores les ha permitido conocer sus necesidades y tratar de satisfacerlas con diferentes productos y servicios. 'Gracias a esta alianza hemos podido acercarnos a la innovación de la mano de expertos y de esta forma dar un paso más en la mejora de nuestra gestión', afirma Izar de la Fuente.

Las jornadas sobre innovación, que empezarán a ponerse en marcha el próximo 13 de mayo, contarán con la participación y la experiencia del entrenador del TAU, Neven Spahija, y de los jugadores Pablo Prigioni y Tiago Splitter. Que un equipo funcione, dice el entrenador, depende de la 'química, de la relación que exista entre todo el personal y el entrenador, pero sobre todo de la capacidad para adaptarse a la improvisación'. También hay que tener en cuenta la personalidad de cada jugador. 'Es necesario saber integrar en el grupo las cualidades e individualidades de todos los deportistas'. Porque, en opinión de Spahija, el equipo ideal no es el mejor, 'es aquel que sabe reconocer las posibilidades más óptimas y explicar a todos lo que se quiere conseguir'.

El éxito radica en todo esto, pero además en prepararse a conciencia y estar dispuesto a la improvisación. 'Hay que tomar decisiones a gran velocidad, y hay que tener en cuenta que la suerte juega un papel importante en la obtención de resultados. Si pierdes un partido por mala suerte, no pasa nada, porque si el grupo trabaja de manera constante se obtendrán grandes resultados, y la mala suerte, afortunadamente, no dura siempre', asegura el entrenador.

Cómo aplicar un código innovador

Ibermática y TAU implantarán en aquellas empresas que lo deseen el Código Capital Innovación (CCi), que establece ocho niveles de capacidad de innovación que se pueden encontrar en una organización: inexistente, casual, ocasional, buscada, emergente, gestionada, optimizada o excelente. Y se determina que los procesos de la organización son realizados por cuatro agentes: los clientes, los proveedores, la organización y las personas.

Compañías como Iberdrola o BBVA ya han implantado el código desarrollado por Ibermática. En este sistema, aplicado a la cocina, ha colaborado el prestigioso cocinero Andoni Luis Aduriz.