Mercado

La CNMV sanciona a un 'chiringuito' con una multa récord de 16,7 millones

La CNMV ha sancionado a la sociedad Aurea Negocios y a dos de sus administradores con una multa histórica de 16,68 millones de euros por prestar servicios de inversión sin licencia. El regulador efectuó en 2003 su primera advertencia pública sobre una de las firmas que formaban el entramado. También ha sancionado con 12.000 euros a Caja Duero, por informar fuera de plazo de la compra de acciones de Ebro Puleva, y con 286.000 a la agencia D. L. Corporation, a su gestora de fondos y a su presidente por irregularidades en las cuentas.

Los castigos por infracciones cometidas en el mercado tardan en llegar, pero al final llegan, y con gran contundencia, a tenor de las sanciones dadas a conocer ayer a través del Boletín Oficial del Estado (BOE). Aurea Negocios, un chiringuito financiero que prestaba servicios de inversión sin estar autorizado para ello y que había sido llamado al orden en varias ocasiones por la CNMV, ha sido el principal destinatario del escarmiento.

El organismo que preside Julio Segura le impuso una sanción por infracción muy grave el 5 de julio del año pasado, si bien es ahora cuando se hace pública, debido a los largos trámites que acarrean las multas y a que el proceso es extremadamente garantista. Aurea, cuyo objetivo social según el registro mercantil es la enseñanza, forma parte de una red de 21 sociedades agrupadas bajo el paraguas del grupo AIM, que llegó a contar en 2006 con al menos siete oficinas en Madrid y Salamanca. Ya en 2003, el supervisor realizó un aviso al público sobre AIM Warrants, que tuvo continuidad en los años siguientes con varias advertencias sobre otras filiales en 2005 y 2006. La multa récord de 16,08 millones de euros corresponde a Aurea Negocios, aunque también han sido sancionados por la misma causa Francisco Guillén Requena, su administrador, y el directivo David Samper Bravo. Cada uno de ellos tendrá que hacer frente al pago de 300.506 euros. Las multas que acarrean las infracciones muy graves pueden llegar a suponer hasta cinco veces el beneficio logrado mediante los actos indebidos.

Las advertencias del supervisor sobre sociedades que prestan, sin la preceptiva autorización, servicios de inversión -como tramitar operaciones de compraventa en Bolsa o gestionar carteras- son habituales en los últimos tiempos. Sólo en lo que va de 2008, la CNMV ha alertado sobre 11 entidades, que pueden consultarse a través del apartado 'Rincón del inversor' de su página web (www.cnmv.es). Si un inversor confía su dinero a un chiringuito financiero ni siquiera estará amparado por el Fondo de Garantía de Inversiones, que cubre hasta 20.000 euros por cliente y entidad en caso de un problema de solvencia.

El regulador ha advertido sobre 11 entidades no autorizadas en lo que va de 2008

Aunque la situación no tiene nada que ver, puesto que sí cuenta con la preceptiva autorización y además está bajo la supervisión del Banco de España, Caja Duero también ha sido multada con 12.000 euros debido a una infracción muy grave por comunicar con demora la compra entre el 1 de junio y el 8 de septiembre de 2006 de 1,553 millones de acciones de Ebro Puleva, de la que era y sigue siendo administrador con el 6% del capital. La ley obligaba entonces a los consejeros a comunicar cualquier compra o venta de acciones de la empresa gestionada con un margen máximo de siete días hábiles desde que se efectuó la operación, pero la entidad no lo hizo hasta que adquirió todo el paquete de acciones en esos meses.

Por su parte, la agencia de valores D. L. Corporation, su gestora de fondos de inversión, Investment Corporation, y el presidente del grupo, Enrique Capella Pifarré han sido penalizados por un total de 286.000 euros por varios motivos. Para empezar, retrasaron el envío a la CNMV del informe de auditoría de las cuentas anuales de 2004, lo que les supuso una sanción grave, y, posteriormente, se probó que sus cuentas adolecían de vicios o irregularidades esenciales que impedían conocer su situación patrimonial. Capella Pifarré, según la multa de la CNMV, tampoco podrá ejercer cargos de administración o dirección en cualquier empresa que preste servicios de inversión o de una entidad de crédito. En cualquier caso, estas multas no han sido las únicas. El grupo de servicios de inversión estaba bajo la lupa del regulador desde 2002 y hace dos años, después de ser suspendida de actividades (véase apoyo) fue merecedora de otras multas por infracciones muy graves.

Suspendida y dada de baja

D. L. Corporation, la cabecera del grupo de servicios de inversión que ha sido multado ya no tiene ficha en la CNMV ni opera como agencia de valores ni como gestora de fondos pues ella misma solicitó la baja en 2005, después de que en julio de ese mismo año, Manuel Conthe, presidente del organismo regulador por aquel entonces, decidiera suspender sus actividades.

Sus activos fueron traspasados a Ahorro Corporación y, pese que la CNMV señaló que 'no hay indicios de fraude (...)', indicó que se ha visto que 'no cuenta con los medios adecuados para ejercer como agencia de valores'.

Segura redobla la ofensiva en supervisión

No es habitual que el organismo presidido por Julio Segura imponga sanciones a empresas que no están autorizadas a prestar servicios de inversión, puesto que éstas se escudan en otras actividades, especialmente el asesoramiento, no reguladas hasta la entrada en vigor de la directiva europea sobre mercados e instrumentos financieros (Mifid) el pasado mes de noviembre. 'Hay que disponer de pruebas fehacientes de que están llevando a cabo actividades para las que no están autorizadas, y, a la hora de la verdad, esto es muy complicado', explica un experto.

La última sanción que la CNMV impuso por este motivo data del 28 de junio del año pasado, cuando multó con 601.012 euros a la sociedad Beckham Advisor Alliance y también a su administrador, Raymond Hjalmar Lubeck, por no haber sida autorizada a recibir y transmitir órdenes de inversores. El importe de las 22 multas impuestas por el supervisor en 2007 ascendió a 3,07 millones de euros, un 30,2% más que el año pasado, debido a las sanciones impuestas a Deutsche Bank, por comunicar información privilegiada a terceros, y a Morgan Stanley Gestión, por incumplir el régimen de comisiones y gastos imputables a los fondos de inversión. El montante de ambas multas ascendió a un millón de euro en cada uno de los casos.