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Tuenti, la competencia de Facebook hecha en España

A las 12 de la noche los dos máximos responsables de Tuenti están reunidos con dos recién licenciados que acuden a la sede de la red social a explicar un proyecto. La estampa muestra a cuatro jóvenes en vaqueros, sudaderas y zapatillas de deporte hablando de proyectos y abstraídos de la hora, en una oficina también informal. Refleja la conocida imagen de los empresarios de internet, pero esta vez la compañía está en Madrid.

Zaryn Denzel, de 24 años, es uno de los cuatro jóvenes de esa reunión. Su cargo: consejero delegado de Tuenti. Dejó su California natal para desarrollar un proyecto de internet. A los 15 años vivió en Mijas Costa para aprender castellano y de esa experiencia mantuvo un amigo español con el que años después se ha lanzado a crear esta red social en internet. 'Siempre he estado obsesionado con la tecnología', explica Denzel en un buen castellano, pero con un fuerte acento estadounidense.

El proyecto nace con cuatro socios veinteañeros en noviembre de 2005 y la web se lanza a finales de 2006. El nombre surgió después de darle muchas vueltas hasta llegar a uno 'con un tú y un ti', explica Denzel. Un año y medio después se ha convertido en una red social de referencia, sobre todo, para los jóvenes españoles.

En Tuenti no quieren compararse en tamaño, sino en calidad, con otras webs como Facebook o MySpace, pero sus cifras son mareantes: 8.000 usuarios nuevos a la semana, 2.100 millones de páginas vistas al mes y casi dos horas de conexión por persona y sesión.

Cada usuario tiene una página de inicio (su perfil) con la información de sus contactos/amigos, un tablón donde puede alojar vídeos, fotos, recibir comentarios y suscribirse a grupos.

La mayor diferencia con sus competidores es la privacidad. 'La puerta de Tuenti no está abierta, para formar parte de la red es necesario que un miembro curse una invitación', reza la presentación de la empresa, algo importante en un momento en que existe un debate sobre las garantías en la intimidad de los internautas. En Tuenti cada usuario tiene la opción de dejar ver el perfil sólo a sus contactos. Esto permite que la mayoría de ellos utilicen el nombre real (nada de nicks) y suban archivos privados, porque confían en que sólo sus amigos los verán. Así es como desean fidelizar a los usuarios desde la compañía.

El perfil de sus clientes se sitúa entre los 22 y 25 años. Gran parte de los universitarios saben qué es Tuenti. ¿Una prueba? 34.000 estudiantes de la Universidad de Sevilla son usuarios, 30.000 en la Complutense.

Otra de las características de la empresa es que el desarrollo técnico está realizado en Madrid por 18 veinteañeros españoles, de EE UU, Reino Unido, Suecia, Argentina o Polonia. La mayoría de ellos son desarrolladores (de programación en php), que han realizado un trabajo muy exigente. 'Yo no sabía que era capaz de dormir tan poco. Me bebía diez Red Bull al día', confiesa Denzel.

'Tuenti ha sido programado a nivel muy alto. Desde el primer momento hemos querido hacer un producto de calidad, mayor que lo que había', continúa. Pero señala algo que le sorprende de la idiosincrasia de su país de acogida: 'Hay una actitud de recelo de que una empresa española pueda ser tan exitosa. Yo estoy muy orgulloso de que esto se haya hecho en Madrid con un equipo internacional'. Y reivindica: 'Es un ejemplo de que aquí se pueden hacer cosas muy avanzadas. España es un país con mucho talento y una creatividad total'.

Sin ingresos porque no creen en la publicidad actual

Tuenti empezó con 500.000 euros de capital. Pero año y medio después no ha tenido ni un euro de ingresos.

'Nuestra perspectiva considera al mercado de la publicidad como totalmente ineficiente', asegura el consejero delegado Zaryn Denzel. Mientras no haya un modelo personalizado, no desean alojar publicidad en la web. El máximo directivo de la empresa considera que en televisión o radio es difícil segmentar la difusión en los clientes potenciales, pero en internet sí se puede realizar.

'Imagina que a un usuario le llega un anuncio al interfaz de Tuenti en su móvil sobre un restaurante de una zona donde se suele mover a la hora de la comida', pone como ejemplo Denzel sobre futuras aplicaciones. 'Así se crea un valor, porque esa información sí que es relevante. No queremos cometer los mismo errores que los demás'. Pero la solución tecnológica para ofrecer esta publicidad depende de ellos mismos. Ya trabajan en el desarrollo.

También trabajan en la convergencia con el móvil, para que los usuarios disfruten de Tuenti en su terminal celular. Pero la decisión de retrasar la captación de ingresos tal vez se deba revocar. 'Los bancos de otros países ayudan más a las empresas tecnológicas. Aquí nos están forzando a facturar, por lo que tal vez tengamos que poner algo de publicidad en dos semanas'.

En la búsqueda de financiación, Denzel también está en contacto con posibles socios estratégicos de otros países (pero siempre manteniendo el control total de la empresa). 'En EE UU o Inglaterra es más fácil encontrar un inversor que apueste por una empresa que ha estado programando a un nivel muy alto', subraya.