Sector a examen

La concentración del sector aéreo planea sobre Iberia

Los analistas creen que el mercado no reconoce el valor de la aerolínea y le dan recorrido a largo plazo

Con varias posibles combinaciones de compras o fusiones entre aerolíneas europeas encima de la mesa de los directivos de las compañías y de los bancos de negocio, los protagonistas del sector se muestran dispuestos a dar un nuevo paso hacia la mayor consolidación que las circunstancias del mercado parecen reclamar.

Los datos de Bolsa en lo que va de año, aunque en general están en línea con el resto de los valores, no son demasiado positivos. Pero hay diferencias: Air France-KLM y Ryanair pierden más de un 20,5% y un 36,7%, respectivamente, y Bristish Airways se ha dejado un 24,4%. Mejor lo están haciendo Lufthansa e Iberia, con unas caídas del 9,6% y 3,7%.

Sin embargo, la necesidad de reordenación que los expertos proclaman no la argumentan sólo por los castigos sufridos en Bolsa, originados básicamente por la subida de los precios de los carburantes y el temor a la recesión económica mundial. Hay algo más detrás. En un informe de esta semana, IATA, la organización internacional de tráfico aéreo, muestra algunas de las debilidades de un sector que cuenta ya con más de 1.000 compañías aéreas en el mundo.

En él, Giovanni Bisignani, presidente de la IATA, destaca algunas de las consecuencias del acuerdo de cielos abiertos suscrito entre Europa y Estados Unidos, entre ellos, el aumento de vuelos transatlánticos, esencialmente hacia Londres Heathrow y España, que tendrá lugar a partir de este mes. Son muchos los desafíos y Bisignani se muestra partidario de la consolidación y reclama que se olvide el concepto de 'compañía de bandera'.

Pieza determinante

En este contexto, varias son las empresas que mueven pieza. Por un lado, Air France-KLM intenta con dificultades hacerse con el control de Alitalia. Mientras, Caja Madrid, primer accionista de Iberia, no descarta dar paso a Lufthansa en caso que British Airways (BA), que controla el 13,15% de la compañía española, no se muestre más activa en la formalización de un plan industrial que refuerce su posición en el mundo.

'Aunque todavía hay muchas posibilidades abiertas, lo que ya se puede comprobar es que Iberia está influyendo en la reconducción de las aerolíneas europeas. Va tener mucho que decir', señala Elena Fernández, de Ahorro Corporación. Para esta analista, el toque de atención de Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, dado el pasado 26 de marzo, evidencia que el grupo que preside Fernando Conte 'es un caramelo', y no tiene por qué esperar pacientemente a que BA se decida a apoyar el programa de futuro.

En opinión de Gonzalo Sanz, de Venture Finanzas, los mayores atractivos de Iberia residen en sus posiciones en los aeropuertos de Madrid y en el mercado de América Latina. También destaca que existen muchas posibilidades de éxito para el acuerdo entre Caja Madrid y BA, y que la empresa británica ya mostró interés cuando el 19 de marzo anunció que había comprado un 3,05% adicional de acciones de Iberia, un movimiento que se calificó de defensivo.

Si este escenario sale adelante, los expertos creen que Caja Madrid y British intentarán evitar que su pacto empresarial les conduzca a una opa. Los citados socios junto a El Corte Inglés -el llamado núcleo duro- cuentan con el 39,08% del capital de la aerolínea. Pero los analistas tampoco descartan que la oferta se acabe lanzando o que la caja reduzca posiciones para eludirla. Esta última posibilidad se enfrenta a un obstáculo: la entidad financiera compró los paquetes de BBVA y Logista a 3,6 euros el pasado diciembre mientras que la cotización actual es de 2,71 euros.

En caso de fracaso, en opinión de Gonzalo Sanz, la solución empresarial más lógica pasaría por un pacto con Lufthansa. Una alianza con sentido industrial ya que la aerolínea alemana está más enfocada a Asia. Por el contrario, un pacto con Air France, otra posible alternativa, restaría valor a Iberia puesto que ambos grupos están fuertemente posicionados en América Latina.

Sin obviar otras opciones, como las que aparecieron en su reciente pasado, los expertos no excluyen que Iberia siga su camino en solitario a medio plazo. Para Elena Fernández, de Ahorro Corporación, en todos estos contextos posibles se puede decir que el mercado no reconoce el valor de Iberia, afectado por diversas turbulencias, pero que cuenta con recorrido en Bolsa. De los analistas consultados por Bloomberg, un 36,36% aconseja comprar; un 40,91%, mantener, y un 22,7%, por vender

Pero todavía queda por saber qué pasará con Alitalia. El previsible fracaso de Air France en su intento de hacerse con su control puede conducir a la bancarrota al grupo transalpino, aunque la última palabra se dirá después de las elecciones italianas que se celebrarán el próximo fin de semana; si gana el candidato de la derecha, Silvio Berlusconi, la solución franco-italiana se complicaría aún más. En ese escenario habría un jugador adicional en el tablero de Iberia.

Las fusiones afectan también a las compañías de bajo coste

De este horizonte de reconversión tampoco se libran las empresas de bajo coste surgidas como setas en todo el mundo y que se enfrentan a una dura guerra de precios emprendida frente a las regulares, pero también entre ellas mismas. En España se está produciendo una de estas operaciones, y el acuerdo para fusionar Vueling y Clickair, participada por Iberia, parece que se resolverá en pocas semanas. Aunque se prevé crear una empresa independiente y el grupo que preside Conte ha optado por un discreto segundo plano en las negociaciones, eso no significa que el proceso no le influya. Esta alianza y la posible y compleja compra de Spanair añadirían valor a Iberia, según los expertos.

Sin dejar de lado esta trayectoria, Credit Suisse se decanta a favor de Easyjet y Ryanair, a las que ve como las mejores oportunidades de inversión a largo plazo. 'Ambas aerolíneas tienen un balance saneado y capacidad de generación de caja', destacan. En general, la entidad suiza cree que las líneas de bajo coste cuentan aún con un potencial de crecimiento superior al resto de la industria aérea, tanto por la baja penetración en algunos países de peso como por las posibilidades que se les abren en otras áreas geográficas, entre ellas, Europa del Este. A juicio de estos expertos, están, asimismo, mejor preparados en etapas de elevados costes.