Política

Zapatero aumentará el peso político del Gobierno y del grupo parlamentario

Un Gobierno y una dirección de grupo parlamentario con mayor peso político para la novena legislatura. Este es uno de los criterios por los que se guiará José Luis Rodríguez Zapatero para formar su nuevo equipo. El hasta ahora ministro de Defensa, José Antonio Alonso, será la voz del PSOE en el Congreso.

La soledad que sufrió José Luis Rodríguez Zapatero en algunos momentos de la pasada legislatura cuando los problemas se le acumulaban al Gobierno ha servido de lección al presidente para buscar un acompañamiento de mayor peso político tanto en el Ejecutivo como en el Grupo Parlamentario. Fuentes socialistas dan por hecho que el nuevo Gabinete tendrá mayor solidez política del que ahora está en funciones, teniendo en cuenta la complejidad de la próxima legislatura y también la conveniencia de que no sea una sola voz la que refleje la acción del Gobierno en las diferentes áreas. La deficitaria política de comunicación que ha arrastrado Zapatero en los últimos cuatro años es uno de los problemas a resolver, aseguran las mismas fuentes.

La ejecutiva federal del PSOE propuso ayer el nombramiento de José Antonio Alonso, hasta ahora titular de Defensa, para el cargo de portavoz parlamentario. Alonso ocupó en la pasada legislatura los cargos de Interior y Defensa y ahora emprende una nueva andadura en un puesto vital para la estabilidad del Gobierno, teniendo en cuenta que le faltan siete diputados para la mayoría absoluta.

La misión principal de Alonso consistirá en mantener una relación fluida con los grupos parlamentarios que pueden facilitar su apoyo al Ejecutivo y también en dar altura y solidez a los debates parlamentarios en una etapa en la que el Partido Popular dispondrá de un grupo en el Congreso mucho más potente que el anterior. El principal apoyo de Alonso en esta labor será el diputado vasco Ramón Jáuregui.

Acuerdos parlamentarios

La tarea de Alonso se verá facilitada si en los próximos días el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, es capaz de conseguir un principio de acuerdo estable con CiU o PNV, formaciones con las que hoy mismo iniciará conversaciones 'sin límites'. Fuentes parlamentarias socialistas ven más fácil alcanzar pactos con el PNV que con CiU, pero no se desechará ninguna posibilidad. Los seis votos del nacionalismo vasco y los dos del BNG, que gobierna en coalición con los socialistas gallegos, serían suficientes para que Zapatero salga investido presidente en la segunda semana de abril y también para que el grueso de la actividad legislativa se desarrolle sin grandes problemas en cuanto a la aritmética parlamentaria.

Las mesas del Congreso y el Senado se constituirán el 1 de abril y a partir de entonces comenzarán las consultas del Rey con las principales formaciones políticas para proponer presidente del Gobierno. Si estas consultas no sufren retraso como consecuencia de la asistencia de Zapatero a la cumbre de la OTAN, la sesión de investidura de este último podría llevarse a cabo los días 7 y 8 de abril, fechas a partir de las cuales se conocerá la formación del nuevo Gobierno.

Si bien Zapatero no ha facilitado aún señales claras sobre qué ministros mantendrá en el Gabinete, fuentes socialistas dan por segura la continuidad de Alfredo Pérez Rubalcaba en Interior, como también la de Jesús Caldera, Carme Chacón y Cristina Narbona, aunque estos últimos, probablemente, en otras responsabilidades. Los dos vicepresidentes están confirmados. La vacante que deja Alonso en Defensa podría ser cubierta por la actual secretaria de Estado del departamento, Soledad López Fernández.

El PSOE emplaza al PP a abstenerse en la sesión de investidura

En la pasada campaña electoral, Mariano Rajoy afirmó que si ganaba las legislativas pediría al PSOE que se abstuviera en la sesión de investidura. Ayer, el secretario de Organización del Partido Socialista, José Blanco, le devolvió la pelota y le emplazó a abstenerse en la votación que se celebrará en el Congreso la segunda semana de abril para investir a Zapatero presidente.

Blanco afirmó que en los próximos días se reunirá con el PP para negociar este asunto y también la composición de las mesas del Congreso y el Senado. En la ronda de conversaciones que Blanco mantendrá con los grupos parlamentarios también entrarán los pequeños, dado que ahora el Grupo Mixto es más amplio que en la anterior legislatura.

El dirigente socialista dio a entender ayer tras la ejecutiva que no se forzará el Reglamento del Congreso para que Izquierda Unida, con dos diputados, pueda formar grupo propio en la Cámara Baja. La misma aspiración es compartida también por Esquerra Republicana de Cataluña, otra de las formaciones que el pasado 9 de marzo sufrió un severo descalabro electoral.

Rajoy meditó los cambios en México

El líder del PP, Mariano Rajoy, meditó esta Semana Santa en México los cambios que piensa introducir en su partido, país al que se desplazó en compañía de su familia. Rajoy despachó ayer por la mañana en Madrid con el todavía secretario general del PP, Ángel Acebes, a quien la mayoría de los dirigentes de esta formación política dan por amortizado.

La primera decisión que tendrá que anunciar en breve Rajoy será la designación de sus portavoces parlamentarios. La voz del PP en el Congreso dirá mucho sobre el perfil de oposición que Rajoy quiere para la novena legislatura. El hasta ahora portavoz parlamentario del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, abogó ayer por una amplia renovación que sirva como primera respuesta al fracaso electoral cosechado por Rajoy el pasado 9 de marzo.

En todo caso, con independencia de quienes dirijan el Grupo Popular en los próximos cuatro años, su composición es mucho más potente que la de la pasada legislatura, tras el fichaje de nuevas personas y el regreso de algunos de los eurodiputados y ex altos cargos que pusieron pies en polvorosa después de la derrota electoral de 2004. En esta lista figuran desde el ex presidente de Endesa Manuel Pizarro hasta el ex ministro de Hacienda Cristóbal Montoro.