Dimisión

Dimite el gobernador de Nueva York por escándalo sexual

El gobernador de Nueva York, el demócrata Eliot Spitzer, presentó hoy su dimisión, dos días después de que se descubriera su vinculación con una red de prostitución de lujo y tras negociar esa salida con la fiscalía general de ese estado de EEUU.

Spitzer, en medio de un escándalo que le vincula a una red de prostitución de la que ya fueron detenidos un hombre y tres mujeres la pasada semana, estaría negociando con la fiscalía del estado los términos de su situación legal, lo que incluía su dimisión.

Según los investigadores citados hoy por la prensa estadounidense, el gobernador ¢era un cliente habitual que llegó a gastar 80.000 dólares (51.600 euros) a lo largo de varios años en el pago de servicios de prostitución de lujo¢, pues abonaba 4.300 dólares (2.700 euros) cada vez que requería los servicios de una de las mujeres.

¢Los remordimientos me acompañarán siempre¢, dijo Spitzer en su comparecencia hoy ante la prensa en Nueva York, en la que afirmó que no le quedaba más remedio que ¢aplicarse a sí mismo¢ los mismos criterios ¢de rectitud¢ y de ¢asunción de responsabilidad¢ que siempre pidió a los demás en su carrera política.

Añadió que David Alexander Paterson, de 53 años y hasta ahora vicegobernador, asumirá el cargo de gobernador de Nueva York a partir del 17 de marzo, lo que le convertirá en el primer afroamericano en llegar a ese puesto en el estado y el cuarto en Estados Unidos.

Acompañado por su esposa, Silda, con quien lleva 21 años casado, Spitzer declaró que ¢sentía profundamente¢ lo ocurrido ¢por no haber estado a la altura de las circunstancias¢, y se disculpó ¢sinceramente ante todos los neoyorquinos¢.

Spitzer, de 48 años y ex fiscal general del estado durante ocho, acaba así una carrera política cimentada en la ética y la persecución de la corrupción y las irregularidades financieras, envuelto en un escándalo sexual que se destapó después de ser investigado por inspectores del Servicio de Rentas Internas (IRS).

El escándalo saltó a la opinión pública el pasado lunes, cuando el diario The New York Times reveló su presunta vinculación con una red de prostitución de lujo en Washington y en Nueva York, a la que el gobernador habría recurrido en varias ocasiones.