Reclamaciones

Los particulares copan las denuncias al protector del inversor de Bolsa de Madrid

Los particulares presentaron el 60% de las demandas de información recibidas por el protector del inversor de Bolsa de Madrid en 2007, un 10% más que el ejercicio anterior. El dato confirma un alza en la confianza del usuario en este canal.

Menos reclamaciones, más presencia de particulares y un sustancial aumento de los expedientes que terminaron en acuerdo. La cultura financiera de los usuarios de la Bolsa fue en aumento el pasado año. El informe 2007 del Protector del Inversor, difundido ayer, confirma un alza de la confianza del usuario en la operatividad del departamento que dirige Carlos Fernández en la Bolsa de Madrid.

Los particulares presentaron más de la mitad de las 24.240 reclamaciones tramitadas el pasado año. Los miembros de la Bolsa y las entidades financieras constituyeron el otro gran grupo de demandantes. Ellos efectuaron el 20% de las quejas tramitadas en 2007. El resto de las solicitudes fue remitido por medios de comunicación y centros universitarios y culturales, con un 5% de las consultas respectivamente. Quienes menos utilizaron el servicio fueron los analistas, a los que correspondió un 3%.

La condensación en manos de particulares resulta cuanto menos representativa del inestable ejercicio que sufrió la Bolsa el pasado año. Si bien en los primeros compases del 2007 el mercado tuvo un comportamiento muy positivo, el informe del Protector del Inversor pone el acento en los siguientes meses, marcados por varios episodios negros: 'La caída de Astroc y el traslado de la burbuja inmobiliaria a la Bolsa, la desaceleración o la incertidumbre por las subprime y la volatilidad que destilaron'.

Esa coyuntura explica que el 63% de las peticiones tratara sobre información bursátil, que el 29% estuvieran dirigidas a conocer hechos relevantes de las sociedades y que sólo el 5% pretendiera recabar datos empresariales. Pese a la árida coyuntura pasada, el número de litigios resueltos gracias al acuerdo de las partes continúa in crescendo. Una tónica de la que hace gala el servicio desde su creación en 1991. En 2007, el Protector procuró evitar en lo posible la reclamación escrita, lo que redujo los expedientes tramitados. De 36 en 2006 a 31 el pasado ejercicio. Un signo de cultura financiera del inversor particular. No sin sus flecos, dado que las funciones del organismo aún no están claras para los inversores. El número de reclamaciones fuera de su ámbito competencial aumentó hasta el 35% del total.

Aconseja cautela con los 'warrants'

Carlos Fernández llama la atención sobre los warrants. Como viene siendo habitual, estos valores -contratos financieros a plazo- fueron objeto de una multitud de consultas y quejas de los inversores sobre operaciones ordenadas del 2007. Un warrant es un contrato que, a cambio de pagar una prima, da al inversor el derecho, no la obligación de comprar o vender una acción a un determinado precio en una determinada fecha.

Pero, como señala el informe, en ocasiones el inversor se olvida de vender y, al mantener los títulos en su cartera y no ejecutar el derecho de opción, sufre la pérdida completa de la inversión y pierde la posible plusvalía. Por ese motivo, el Protector del Inversor alerta del mayor riesgo que conlleva esta modalidad de inversión y recomienda a los particulares 'evitarla cuando no conozcan su funcionamiento'.