Quiebra municipal

Vallejo, primera ciudad de EE UU al borde de la bancarrota por la crisis inmobiliaria

Vallejo, una ciudad de 120.000 habitantes de los alrededores de San Francisco, hace frente a la que podría ser la primera quiebra municipal de la actual crisis inmobiliaria. La ciudad lidia con una severa caída de recaudación por los impuestos de la propiedad y las ventas. Esta semana se ha logrado evitar la bancarrota, pero puede que sólo con ella se resuelvan sus problemas a largo plazo.

El gestor de la ciudad, Joe Tanner, planteó el pasado 13 de febrero que la ciudad se acogiera al Capítulo 9 de la Ley de Quiebras. Tanner llegó a la conclusión de que era la mejor salida para unas cuentas con un déficit de seis millones de dólares y que se prevé que sea de 13 millones en el año fiscal que empieza en julio. El municipio no tendrá dinero para pagar a sus funcionarios a partir de abril.

Con unos gastos de personal muy por encima de la media del país, una rebaja de más de cinco millones sobre los ingresos previstos por impuestos sobre la propiedad y una menor recaudación por los de ventas, para Tanner la única solución es acudir a los tribunales.

La situación financiera en Vallejo es extrema pero no del todo rara en un país en el que el sector de la vivienda juega tan importante papel en la economía. En España, por ejemplo, ya hay comunidades autónomas que están haciendo frente a drásticos recortes de ingresos por el impuesto de transmisiones patrimoniales debido al frenazo de la vivienda, entre ellas, Madrid, Valencia y Cataluña. El problema puede afectar además a los municipios españoles que obtienen parte de sus ingresos del suelo.

Algunas comunidades españolas ya sufren la menor recaudación por la vivienda

En el caso de Vallejo, sería la primera ciudad de EE UU que se acoge a esta posibilidad de bancarrota para municipios que fue introducida en la ley en 1934 (la Gran Depresión). Desde entonces, menos de 500 se han acogido a esta provisión que define muy ampliamente el término municipio. Pueden ser distritos escolares, agencias como las que gestionan las autopistas e incluso condados. De hecho, el caso más famoso involucró a todo un condado, el de Orange, también en California, en 1994. La última ciudad que solicitó la quiebra fue Desert Hot Springs, también en California, y lo hizo en 2001 para emerger en 2004.

La declaración de quiebra sería un serio revés para una ciudad como Vallejo que sigue buscando alternativas a largo plazo para suplir el agujero que de dejó en la economía el cierre de su astillero en 1996. Además, de reducir el atractivo de la ciudad y encarecer sus gastos las perspectivas de un mercado de la vivienda ya muy tocado con la crisis serían aún más oscuras en esta zona. En el condado de Solano, donde se encuentra Vallejo, el precio medio de las viviendas cayó un 19% desde enero de 2007, según DataQuick, una consultora a la que tuvo acceso Bloomberg.

De momento, el jueves por la noche el alcalde, Osby Davis, anunció que había posibilidades de evitar el capítulo 9 puesto que se había conseguido, in extremis, un acuerdo con los sindicatos de la policía y los bomberos para reducir unos gastos laborales que junto con las pensiones consumen el 80% del presupuesto de la ciudad. El porcentaje es muy alto porque en otros suburbios de San Francisco como este suele ser el 60%.

En Vallejo, la crisis no ha llegado de repente. Hace ya tres años el Gobierno de California tuvo que hacerse de los colegios de la ciudad. Los bomberos y policías cobran más que en otras municipalidades, según dicen ellos, porque son los que más horas extraordinarias hacen debido a la falta de personal. Hay 98 bomberos que cobran más de 100.000 dólares al año.

El acuerdo con los sindicatos tiene que ser ratificado el lunes y eso dará a la ciudad un cierto balón de oxígeno durante sesenta días. Varios miembros de la alcaldía se oponen, no obstante, a una solución que no sea a largo plazo y creen que instar la quiebra es lo mejor y seguirán apostando por ello hasta que se termine haciendo.

Un segundo plan de estímulo

Los gobernadores de todos los estados se reunieron recientemente en Washington con el objeto de presionar al Congreso y la Casa Blanca para que consideren un segundo plan de estímulo fiscal que se sume al de la devolución de impuestos.

Gobernadores como el de California, Arnold Schwarzenegger, quieren una inyección de capital federal para proyectos de infraestructuras que dinamicen las economías locales. Los demócratas estarían a favor, pero en la Casa Blanca no están tan dispuestos y han dicho que quiere ver antes los resultados del primer plan.