Encuesta

Los gestores sufren la mayor aversión al riesgo desde 2001, según Merrill

La encuesta de gestores de febrero de la firma de análisis Merrill Lynch apunta que cerca del 30% de ellos han aumentado su cobertura contra las caídas para los próximos tres meses.

Asimismo, la encuesta realizada a un total de 190 gestores de fondos entre el uno y el siete de febrero explica que los temores sobre la economía y la rentabilidad de las compañías han provocado un aumento del efectivo en las carteras de los expertos a una media del 4,7%, frente al 3,9% en enero. De esta forma, el 41% de los gestores tienen el nivel más alto de efectivo desde septiembre de 2.001 con los ataques terroristas a los Estados Unidos.

"La aversión al riesgo es tan extrema y los niveles de efectivo son tan altos, que el reto ahora es identificar el catalizador que impulsa el dinero para volver a la bolsa de valores," comentó David Bowers, consultor independiente de Merrill Lynch.

Apuestan por la renta variable

Según la encuesta, los inversores mantienen su predisposición hacia la renta variable, si bien les preocupa la escasez de crédito y su impacto sobre las empresas y la salud de la economía.

El 25% de los encuestados creen que los valores de renta variable están infravalorados, un porcentaje que hace tres meses era del 5%. Mientras que el 48% de los gestores creen que los bonos están sobrevalorados. Sin embargo, un 68% de los expertos pronostican un deterioro en los beneficios empresariales de los próximos 12 meses, una cifra que se ha incrementado desde el 57% de enero.

El porcentaje de gestores que creen que la economía mundial está en recesión se ha duplicado en febrero y alcanza el 16%, mientras que el número de los que piensa que una recesión mundial es "probable" en los próximos 12 meses aumentó a 28%, frente al 19% en enero.

Según Karen Olney, Jefe Europea de Renta Variable y estratega de Merrill Lynch, los inversores de la zona euro están pidiendo la reducción de los tipos de interés, no tanto por la inflación, sino por un posible colapso en el crecimiento.

Por otra parte, la inflación debería seguir siendo una preocupación para el BCE. Las previsiones de Merrill Lynch de la inflación se sitúan en el 2,7% en 2008, por encima del objetivo del BCE, antes de caer a un 2% en 2009.