Mercados

El miedo persiste y recorta otro 1,1% del Ibex

Nueva sesión de montaña rusa en las Bolsas. Los inversores finales brillan por su ausencia y la volatilidad impone su ley: el Ibex 35 se movió en una generosa banda de 336 puntos para finalizar la sesión con un retroceso del 1,13%, hasta 12.889,5 puntos. Con todo, fue el índice que menos cayó en Europa.

Las Bolsas continúan atenazadas por los erráticos sentimientos de los inversores de corto plazo, que sólo se fijan en lo que puede ocurrir el minuto siguiente y no tienen en cuenta las valoraciones fundamentales. 'Lo malo de la situación actual es que los compradores finales no están tomando posiciones', explica Susana Felpeto, de Atlas Capital.

Un buen ejemplo es lo que ocurrió ayer en el parqué español. El Ibex 35, amedrentado por las peores perspectivas de ventas de Cisco Systems para su tercer trimestre fiscal, comenzó el día con un severo retroceso que, sin embargo, fue moderándose. En el mejor momento, incluso, llegó a sumar un leve 0,18%, hasta los 13.060,5 puntos. Pero sólo fue un espejismo momentáneo, ya que Trichet y su decisión, a las 13.45 horas, de mantener los tipos hizo pasar por un auténtico trance a las Bolsas.

De ganar, el Ibex pasó en pocos minutos a hundirse un 2,40%, a lo que contribuyó una batería de malos datos macroeconómicos en EE UU. El número de peticiones iniciales de subsidios de desempleo fue superior al estimado y además las ventas pendientes de viviendas -un indicador adelantado de la actividad en el sector- cayó un 1,5% en diciembre. Para rematar la situación, el grupo de distribución Wal Mart puso el dedo en la llaga al revelar que sus ventas comparables en enero crecieron tan sólo un 0,5%, frente al aumento previsto del 2%, haciendo saltar las alarmas sobre la fortaleza del consumo interno.

Aun así, las compras predominaron en Wall Street durante buena parte de la sesión y los principales índices neoyorquinos llegaron a subir más del 1%. Sin embargo, el anuncio de la rebaja del rating de la aseguradora de bonos XL Capital desinfló los avances. La subida del Dow Jones quedó en el 0,38%, mientras que el S&P 500 ganó un 0,8% y el Nasdaq, un 0,63%. Además, la rentabilidad del bono de EE UU a 10 años se disparó más del 5%, al 3,775%, tras la débil demanda registrada en la subasta de ayer de títulos a 30 años.

En España, el Ibex consiguió ser el índice europeo que menos cayó, ya que el Ftse perdió un 2,58%, el Dax un 1,66 y el Cac, un 1,92%, a pesar de que sólo tres de las compañías que lo forman soslayaron la tendencia bajista: Ferrovial (2,56%), Inditex (0,34%) y Grifols (0,26%). Santander, que presentó sus resultados correspondientes a 2007, y Sabadell cerraron en tablas. En el lado de los perdedores, Iberdrola Renovables cayó un 4,25% (véase página 29) y Bankinter retrocedió un 3,83%. El volumen negociado fue de 6.519 millones de euros, por debajo de la media diaria de 6.740 millones de euros desde la fatídica sesión del 21 de enero. Los analistas técnicos confirman que no hay fuerza en el mercado y que no se verá una subida significativa hasta que el Ibex supere claramente los 13.600 puntos, según José Manuel Ollero, de Noesis. En Banco Urquijo señalan que si pierde el entorno de los 12.700 puntos se abriría la posibilidad de volver a los mínimos anteriores.

El Itraxx . Marcando máximos

El Itraxx Crossover, que saltó a la fama con el estallido de la crisis crediticia del pasado verano, está en entorno de máximos. El índice, que mide el diferencial que se paga por los bonos basura respecto a la deuda pública europea, cerró ayer a 427 puntos.

Iberdrola vale más que BBVA en Bolsa

Iberdrola superó ayer la capitalización bursátil de BBVA, al alcanzar un valor de 50.536 millones de euros -tras caer un 0,78%- frente a los 50.297 millones de la entidad, que se dejó un 2,12%. En la evolución que ha permitido que la eléctrica se convierta en la tercera empresa con más capitalización de Ibex se unen dos tendencias dispares. Por un lado, la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán ha subido un 29% desde que el pasado 24 de enero se conociese la irrupción de EDF en su capital a través de productos derivados que equivalen a casi el 3% de las acciones. A partir de ahí se han sucedido diversos acontecimientos y declaraciones que ponen de manifiesto que la operación protagonizada por el grupo francés podría ser el principio de un movimiento para tomar el control de Iberdrola, ya sea sólo por parte de EDF o en compañía de ACS, su actual primer accionista.

Por el contrario, la cotización de BBVA, que pierde un 19,93% en el año, se ha visto contagiada por los problemas de sus colegas europeos y estadounidenses.

Pero el tirón de Iberdrola viene de más atrás, con seis años de subidas de espectaculares, incluso antes de la opa de Gas Natural a Endesa. Iberdrola además amplió capital el pasado año para financiar la compra de Scottish Power.