Lealtad, 1

La paloma disfrazada de halcón

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Eso deben pensar los analistas cuando observan los movimientos del Banco Central Europeo en materia de tipos; un inmovilismo que muchos califican de erróneo en vista de que los datos económicos son cada vez peores.

La presión va creciendo sobre el equipo de Jean-Claude Trichet para que dé un golpe de mano capaz de mitigar un futuro gris tirando a negro para la economía de la zona euro, y reducir el diferencial entre los tipos de Europa y EE UU, que por primera vez en tres años ha situado el precio del dinero europeo por encima del americano. El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha rebajado los tipos 1,25 puntos de una tacada, en apenas una semana, en un movimiento que muchos han calificado de temerario, pero que el mercado ha aplaudido sobremanera. La presión sobre la Fed persiste, y los inversores exigen todavía más rebajas, lo que no se descarta mientras a Bernanke le quede munición. De momento los tipos en están al 3%.

En la última crisis, las tasas americanas permanecieron en el 1% durante un año entero, entre 2003 y 2004. Claro, que de aquellos polvos vienen estos lodos, sobre los que se ha construido la burbuja inmobiliaria. El BCE no es, o no puede ser, tan flexible, porque su cometido es controlar la inflación, no espolear el crecimiento. Y aunque llueven las críticas sobre la institución europea, prácticamente nadie espera que Trichet mueva ficha en la reunión de hoy. Eso sí sería una sorpresa.

En vista de cómo se están desarrollando los acontecimientos, los analistas comienzan a adelantar el momento en que el BCE podría acometer la primera rebaja en casi cinco años. 'Trichet va a pasar momentos duros', comenta a Bloomberg Michael Klawitter, analista de Dresdner. 'El mercado no cree más en el tono de halcón del BCE y está barajando una rebaja de 25 puntos básicos en los próximos dos o tres meses. Incluso si mañana por hoy el mensaje es de halcón, no será suficiente para sostener el euro frente al dólar'.