Sucursal

Los asaltantes del BBVA de Venezuela huyen con cinco rehenes

Los cuatro secuestradores que mantenían a más de 30 rehenes en una sucursal bancaria en una población del centro de Venezuela han salido huyendo con cinco rehenes en una ambulancia que les han facilitado las autoridades tras llegar a un acuerdo.

El vehículo era conducido por uno de los cinco secuestrados que voluntariamente se ofrecieron para poner fin a la crisis de rehenes, que comenzó ayer por la mañana. Los delincuentes se dirigen a un destino desconocido.

El resto de los retenidos han sido liberados y no están heridos, según han informado las autoridades policiales a la cadena de televisión Globovisión.

Tras casi 30 horas de tensión, las autoridades, encabezadas por el ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, y el gobernador del estado Guárico, Eduardo Manuitt, han logrado negociar con los delincuentes la liberación de la mayoría de los rehenes, entre los que había cuatro niños, uno de ellos un bebé de 15 días, y una embarazada.

Entre los retenidos también había una mujer y sus dos hijas, las tres de nacionalidad venezolana-española, que han sido liberadas y llevadas a un hospital local, según ha informado su hermana a la agencia EFE.

Los presuntos asaltantes fueron sorprendidos por las autoridades cuando ya habían abandonado el banco tras hacerse con el botín, por lo que decidieron volver dentro y tomar como rehenes a 30 personas, clientes y empleados de la sucursal del Banco Provincial, del grupo Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA).

Las autoridades esperan que una vez lleguen al destino establecido, liberen a los cinco secuestrados que voluntariamente se ofrecieron como §escudos§ para poner fin a la situación de rehenes más larga que ha vivido Venezuela.

Los secuestradores al parecer están armados con pistolas y una granada y según el ministro Chacín, su líder es un delincuente de "alta peligrosidad".

Según el gobernador del Estado, Eduardo Manuit, se optó por facilitar la ambulancia a los asaltantes cuando éstos amenazaron con empezar a matar rehenes 20 minutos después y de que hiciesen un disparo de advertencia contra una de las ventanas de la oficina bancaria.