Jornada de pánico en los mercados

Ahogados sin escapatoria en los futuros del Ibex 35

MEFF se quedó sin liquidez en el apogeo de la crisis

Ahogados sin escapatoria en los futuros del Ibex 35
Ahogados sin escapatoria en los futuros del Ibex 35

Un símil servirá para explicar lo que ocurrió ayer en el mercado español de derivados, MEFF, en plena crisis bursátil: Se desata un incendio en un local cerrado y los ocupantes tratan de escapar; el pánico se desata cuando llegan a la salida y se encuentran con que el personal encargado de garantizar la evacuación ha desaparecido y la puerta está sellada... Eso fue lo que sucedió durante algo más de un minuto en el negocio de futuros, no hubo ni una sola posición compradora y los que quisieran salir del mercado, simplemente no podían hacerlo. El hecho tuvo lugar exactamente a las 12.55, cuando en el mercado de contado el Ibex ya perdía cerca de un 7%. El resultado fue que en cuestión de algo más de minuto y medio, las posiciones de compra pasaron de 12.820 a 12.325 puntos. Cada punto equivale a 10 euros, lo que significa que en ese lapso de tiempo, los inversores que no hubieran retirado sus posiciones de venta perdieron unos 4.770 euros por contrato.

'La situación simplemente es que no se podía salir del mercado y la consecuencia es que muchos inversores han salido masacrados del trance. Muchos de los que estaban largos no van a poder abrir mañana por hoy y se les cancelará la posición', explicó a este periódico un analista que pidió no ser identificado. Como en todo mercado organizado, MEFF cuenta con los llamados creadores de mercado, que son los encargados por contrato de dotar de liquidez al sistema, cotizando precios de compra y venta de forma continuada, aunque eso no significa que tenga que hacerlo siempre.

Apenas media hora después, MEFF tomó la decisión de anular todos los contratos firmados por debajo de 12.428 puntos y restablecerlos a ese nivel, que pasó a ser el mínimo efectivo. Al final de la sesión, el precio de venta se situó en 12.620 puntos, mientras que el de compra concluyó a 12.604 puntos, una horquilla de 16 puntos (160 euros) por contrato.

Durante algo más de un minuto fue imposible vender derivados

Los futuros son productos derivados de un activo subyacente, que en este caso es el Ibex. Es una manera de gestionar el riesgo. Un futuro es un contrato de compra en un plazo de tiempo determinado y a un precio fijado de antemano; así se elimina el riesgo. Diariamente se realiza una liquidación en efectivo de pérdidas y ganancias entre el precio de futuro pacto y el de ese día. Además, dado que el índice Ibex 35 no es un activo entregable, lo que se entrega en la fecha de vencimiento es la diferencia en efectivo entre el precio pactado y el precio de liquidación a vencimiento, es lo que se llama liquidación por diferencias.

El mercado de futuros sobre el índice Ibex 35 comenzó a funcionar desde el mismo lanzamiento del selectivo, en enero de 1992. Aunque no ha dejado de crecer, su tamaño aún es muy pequeño si se compara con otros índices. Ayer, día de furia en los parqués, se negociaron 47.000 contratos; los derivados sobre el Cac 40 de París movieron más de 330.000 contratos y sobre el Dax de Fráncfort, más de 400.000 contratos.

¿En qué consiste el mercado?

1. MEFF es la plataforma donde se realizan las actividades de negociación, compensación y liquidación de los futuros y opciones sobre los bonos del Estado, el índice Ibex 35 y las acciones listadas en el selectivo. Es un mercado organizado, con una cámara de contrapartida, que garantiza las transacciones.

2. Para operar en el mercado de derivados es preciso abrir una cuenta corriente, que permite operar en el mercado a través de los intermediarios financieros autorizados para intervenir en el negocio. Los futuros consisten en la obligación de comprar y de vender el activo negociado en un plazo fijado.

3. Un negocio no puede funcionar si sólo hay compradores y ningún vendedor. Un actor estratégico en todo mercado de valores es el llamado creador de mercado. Es un agente cuyo contrato consiste en dotar de liquidez constante al sistema, para garantizar así el funcionamiento del negocio.