Mercados

La fuerte volatilidad y las dudas económicas se ceban con la Bolsa

El mercado está muy nervioso y a un día de fuertes pérdidas sucede un rebote enérgico. En las últimas sesiones las dudas económicas han marcado el ritmo, impidiendo hasta ahora el famoso rally de fin de año. Las Bolsas sucumbieron al entorno volátil ayer en otra sesión de pérdidas generalizadas. El Ibex cayó el 1,65%, hasta los 15.318,5 puntos.

Los primeros compases de la sesión ya presagiaban un mal día. La resaca que dejaron las pérdidas de Wall Street el viernes, las fuertes caídas de los mercados asiáticos y las palabras del ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, augurando estanflación, inundaron los mercados de pesimismo. Un sentimiento que se vio agravado por la rebaja de Citigroup al sector bancario. Quedan un puñado de sesiones en 2007 y las posibilidades de asistir a un rally de fin de año se complican por momentos.

Los inversores no quieren arriesgar. Los datos de IPC que se dieron a conocer en EE UU la semana pasada han generado mucha incertidumbre entre los inversores, lo que complica el fin de año para las Bolsas. Muchos ya dan el año por concluido y los expertos consideran que los datos que lleguen esta semana tanto del terreno económico como del empresarial deberán sorprender muy favorablemente para atraer de verdad a los inversores.

El IPC de EE UU se situó en el 4,3% en noviembre en tasa interanual mientras que la inflación subyacente -aquella que excluye alimentos y energía- aumentó al 2,3%, el mayor crecimiento en dos años y una cifra superior a las expectativas que manejaba el consenso.

Un dato que se suma al incremento de precios en Europa y que los inversores interpretan de forma negativa ya que temen que condicione la política monetaria de los bancos centrales, restándoles margen de maniobra en caso de que sea necesario bajar nuevamente los tipos de interés para revitalizar el crecimiento económico. 'Nosotros llevamos tiempo advirtiendo de este escenario. Además, muchos inversores dudan de que las actuaciones conjuntas de los bancos centrales anunciadas la semana pasada vayan a ser suficientes para evitar que las grandes economías desarrolladas no sufran una importante ralentización', explican desde Link Securities.

Por tanto, a partir de ahora los próximos indicadores económicos y empresariales cobran relevancia. El viernes, la publicación del deflactor subyacente de los precios de consumo personal en EE UU, uno de los datos que más analiza la Reserva Federal, será uno de los platos fuertes a analizar. Un dato que vendrá acompañado de los ingresos y gastos personales.

Los inversores, no obstante, también contarán con resultados empresariales destacados. Goldman Sachs presentará hoy sus cuentas, el miércoles llegará el turno de Morgan Stanley y el jueves le tocará a Bear Stearns. Unas cifras muy esperadas en el mercado ante la esperanza de que sean menos catastróficas de lo que se prevé y que ayuden a esclarecer el alcance final de la crisis subprime.

A la espera de todas estas variables y sin ninguna noticia especialmente positiva ayer, las ventas se impusieron desde el inicio de la sesión. El Ibex cayó un 1,65% hasta situarse en los 15.318,5 puntos, lo que reduce la ganancia anual al 8,3%. Un retroceso del que tan sólo se salvó Mapfre (+0,33%) en el Ibex y al que contribuyeron fundamentalmente los pesos pesados del índice, es decir las caídas de Santander (-2,04%), Telefónica (-1,3%) y BBVA (-1,98%).

En Europa las caídas rondaron el 1,5% y afectaron de forma generalizada a los 18 sectores del índice Stoxx, con las principales pérdidas para las empresas de materias primas (-3,4%), tecnología (-3,2%) y servicios financieros (-2,86%).

Wall Street, entretanto, vivió una nueva jornada claramente negativa. La reducción mayor de lo esperada del déficit por cuenta corriente tuvo que convivir con la caída superior a lo prevista del índice de actividad industrial New York Empire State. El Dow Jones perdió un 1,29%, el Nasdaq, el 2,32% y el S&P 500, un 1,50%.

Resultados menos buenos en EE UU

La solidez de los resultados empresariales a partir de ahora resultará clave en el devenir de las Bolsas. El entorno se complica y algunos expertos temen que las valoraciones que se manejan para el año que viene resulten demasiado exigentes para justificar los niveles actuales de las Bolsas.

De momento, los expertos optan por la prudencia. A falta de ver si el crecimiento de beneficios aún es posible como se espera en líneas generales, muchos ya se están curando en salud al rebajar de manera agresiva las estimaciones de resultados que manejan para el último trimestre de 2007. Así, la media de estimaciones realizada por Reuters habla de un crecimiento de resultados negativo para las empresas del S&P 500. En concreto estiman una caída del 0,5% frente al 1,5% de la semana pasada y el 11,5% previsto cuando comenzaba el trimestre. Unas expectativas que de cumplirse dejarían el crecimiento anualizado en el 1,8%, muy lejos del 14,8% de 2006.

En las dos primeras semanas de diciembre, 116 empresas realizaron preanuncios negativos frente a 102 positivos, por lo que está por ver el margen de sorpresas finales.

Sanidad y Tecnología son los dos sectores para los que se espera un mayor crecimiento interanual de resultados: un 12% y un 25% respectivamente, mientras que para el sector financiero se prevé el peor resultados, un caída trimestral del 44% que deje la pérdida anual en el 10%.

Pese a todo, las estimaciones para 2008 siguen siendo optimistas y las estimaciones de Reuters aún hablan de un crecimiento de resultados del 15,8%.

La opinión de los analistas

Nicolás López, M&G Valores

'Hay más pesimismo. Cada vez se habla más de recesión pero las Bolsas están aguantando. Los grandes índices siguen en un movimiento lateral sin que el mercado esté dando una señal clara de que las cosas se han torcido del todo. Todavía es posible que veamos un pequeño rally de fin de año. El viernes hay vencimiento y habrá que ver que pasa en enero. Es posible que no acabe tan mal y aún queden unos meses buenos'.

Alberto Roldán, Inverseguros

'El mercado está muy revuelto, difícil, incierto, complicado. Estamos en la recta final de 2007 y no parece que habrá rally de fin de año. Como mucho el mercado podría llegar a los 16.000 puntos porque se trata de una cota psicológica y porque a ese nivel el mercado estaría bien valorado. Ahora hay muchas dudas porque los bancos centrales se van a ver muy presionados por el repunte de la inflación'.

David Ardura, Gesconsult

'En los días que quedan para el final de año lo que ocurra en los mercados dependerá de los datos macroeconómicos que se conocerán esta semana y de los resultados que presentarán algunos bancos estadounidenses como Goldman Sachs, Morgan Stanley o Bear Stearns, cifras que igual ayudan a eliminar algunas incertidumbres. Viene un año de incertidumbres y muy volátil en el que habrá que ser cuidadoso'.

Alicia Jiménez, Self Trade

'Creo que para el dinero nuevo puede haber días de más pánico. Puestos a recortar, el mercado se puede ir por debajo de los 15.000 puntos y a partir de ahí puede haber oportunidades. La duda está en saber si la economía estadounidense está entrando o no en una recesión porque si es así y no se pueden bajar los tipos podemos tener estanflación'.