Valores a examen

Llegan las rebajas... también en los tipos

Según pasa el tiempo, cada vez queda más patente que la actual crisis financiera va a tener un impacto relevante sobre la economía mundial. La prueba más clara de estas perspectivas -y la vez posible límite de este deterioro- es cómo esta afectando a los bancos centrales de ciertos países, con algunos de ellos dando giros de 180 grados en sus políticas monetarias. Y eso a pesar de que, gracias al petróleo y los alimentos frescos, la inflación no ha dado síntomas de desaceleración.

La Reserva Federal norteamericana no solamente ha comenzado a rebajar sus tipos oficiales (ya lleva 75 puntos básicos desde este tormentoso verano) sino que tras casi anunciar una pausa en el 4,5% en la reunión de pasado octubre, la duda es ahora si la prácticamente segura rebaja de la próxima reunión será de un cuarto o de medio punto porcentual. No muy lejos de allí, el Banco de Canadá decidió la semana pasada recortar su tipo oficial al 4,25% tan sólo cinco meses después de la última subida.

Mas cerca de nuestras fronteras, el Banco de Inglaterra también rebajó su tipo oficial el pasado jueves, a pesar de que su informe de inflación del pasado agosto auguraba una subida del tipo base al 6% para lograr que la inflación volviera a su objetivo.

Y, ¿el Banco Central Europeo? Pues también, como se esperaba, mantuvo el jueves su tipos estables en el 4%. De hecho, la reciente subida de la inflación en esta zona hizo que, según su presidente, se llegara a debatir la posibilidad de una subida de tipos. Nuestra opinión es, sin embargo, que la desaceleración económica a escala global que se está viendo en la los últimos meses -y que durará hasta al menos mediados del 2008- impedirá cualquier subida adicional de tipos de interés en Europa. De hecho, si el enfriamiento de la economía norteamericana es superior a lo previsto, la fortaleza del euro y el encarecimiento del mercado de crédito podrían provocar que el BCE acabara siguiendo el ejemplo de los bancos centrales arriba citados.

Jefe global de estrategia de tipos en Merrill Lynch