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La confianza alemana subió en noviembre, mientras que la de EE UU cae al mínimo de dos años

La confianza empresarial subió en noviembre en Alemania pese al fuerte encarecimiento del petróleo y la vertiginosa apreciación del euro, que no perjudicó las expectativas exportadoras. El Instituto de Investigación Económica alemán informó hoy de que el índice de confianza empresarial en el conjunto de Alemania mejoró en noviembre hasta 104,2 puntos, frente a los 103,9 puntos de octubre y al retroceso previsto por los analistas.

El Ifo añadió que los empresarios encuestados valoraron mejor sus posibilidades para exportar los próximos meses, aunque consideraron que un euro tan fuerte durante mucho tiempo podría tener efectos negativos en las exportaciones.

Con este avance, el índice de confianza empresarial alemana, uno de los principales barómetros del estado de salud de la economía de Alemania, interrumpió seis descensos consecutivos. El componente del índice que valora la situación actual de la economía subió, mientras que el de las perspectivas para los próximos seis meses empeoró.

El instituto Ifo, que calcula este importante indicador de confianza mediante encuestas mensuales sobre producción, inventarios, pedidos, precios y empleos a 7.000 empresas, toma como base el año 2000 (al que asigna el valor de 100).

El presidente del instituto de investigación Ifo, Hans-Werner Sinn, dijo que ¢los resultados de la encuesta señalan que la coyuntura se enfría sólo gradualmente a un nivel alto¢.

Descenso de la confianza estadounidense

La confianza del consumidor estadounidense cayó en contra de lo previsto en noviembre al mínimo desde el huracán Katrina, en el 2005, por preocupaciones por el precio de la gasolina y la volatilidad del mercado financiero.

Este índice descendió en noviembre hasta 87,3 puntos, desde 95,2 enteros (cifra revisada) del mes precedente, anunció hoy el centro de estudios Conference Board. El consenso de los analistas había pronosticado un dato en 91,6 unidades.

Lynn Franco, directora del centro de análisis de consumo del Conference, dijo que la caída principalmente se debía a una aguda contracción del índice de expectativas, que bajó al mínimo desde marzo del 2003, cuando empezó la guerra de Irak.