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Recorrido guiado por las obras de Feriarte

Ifema. Profesores titulados explican las piezas

'¿Os ha gustado así o hubieras preferido una visita temática?', pregunta Alfonso Area, profesor del Centro Español de Nuevas Profesiones y uno de los guías de la Feria de Antigüedades y Obras de Arte, Feriarte, tras la visita guiada matinal de ayer. Es el primer año que la Escuela Superior de Anticuarios del Centro organiza con Ifema este tipo de visitas y Area todavía improvisa un poco. Para el próximo año se plantea dividir las visitas por temas, como muebles y pintura. Con más de 18.000 piezas expuestas en la feria, que se celebra hasta el próximo domingo, a Area le falta tiempo para recorrer las obras más significativas de todas las disciplinas en una hora.

Frente al punto de encuentro de la Escuela en el que se inicia la visita, en el stand de Vicente Llorens, capta la atención una pintura del prolífero Lucas Jordán, de quien se han descubierto nuevas obras en un techo falso del Casón del Buen Retiro. Un escritorio de cajones frontales, un regalo de la reina Isabel II a un conde, destaca por la gran maestría de su marquetería del siglo XVI incorporada en un mueble del XIX.

Area pasa de puntillas por el precio del cuadro más caro de la feria, un óleo de Sorolla valorado en 2.100.000 euros, destacando la captación de la luz del maestro valenciano. Del cubano que emigró a España Wilfredo Lam, aprendemos que tardó en triunfar en Europa y ahora es un valor muy codiciado por los inversores. La obra que expone Ansorena, Visage Cubiste, valorado en 500.000 euros, perteneció a Picasso. Area se detiene en las piezas de porcelana china del siglo XVIII del expositor portugués Luis Alegria, analizando la historia que esconde cada uno de sus dibujos, algunos de inspiración japonesa y otros rendidos al culto cristiano. De los tapices de anticuarios especializados como Atalante, lo más importante es que no hayan perdido sus colores y no estén recortados.

Es raro que los anticuarios se especialicen, y junto a los tapices, el arte africano es una de las excepciones. El expositor Ángel Martín presenta así una serie de piezas 'difíciles de conseguir', según destaca Area. La mayoría de los objetos sirven para los rituales y cuando se deterioran se tiran en vez de guardarlos.