Lealtad, 1

El multiplicador de las 'subprime'

Una de las frases que más llaman la atención a quien, desde el desconocimiento, entra en contacto con la prosa bursátil es el famoso ' esa acción tiene buenos múltiplos', como si los múltiplos fuesen una característica, activo, ventaja o atributo propio de las empresas y susceptible de calificar, cuando no es sino un concepto parido a medio camino entre la Bolsa y la aritmética.

El PER es el multiplicador o múltiplo más famoso, resultado de dividir precio por beneficio, y sirve para ver si un valor está caro o barato y, también, como tosco baremo para prever el efecto en precio de las variaciones en beneficios. Por ejemplo, si se aplica un PER de 15 veces a las provisiones apuntadas por la banca por la pérdida de valor de activos financieros afectados por la crisis subprime, los 45.000 millones de dólares anunciados hasta el momento generarían unas minusvalías de 675.000 millones de dólares. Casi nada. Aunque todo apunta a que los 45.000 citados sólo serán los primeros, pues cada día que pasa dos o más entidades practican el mea culpa.

El consejero delegado de Blackrock, la gestora de fondos de Merrill Lynch, señalaba de hecho ayer que las pérdidas serán muy superiores a las actuales. Deutsche Bank calcula provisiones por 130.000 millones de dólares. Si se vuelve al multiplicador de 15 veces, la pérdida de valor en Bolsa sería de casi dos billones.

Por un lado, es cierto que los multiplicadores se aplican a beneficios o pérdidas que se asumen recurrentes. Citigroup no provisionará miles de millones todos los años. Pero ver a los principales bancos del mundo entrar en números rojos es una señal pésima para todos los ámbitos del mercado, pues impacta de forma directa en la confianza y en el flujo crediticio. Pero estas cuentas de poco sirven cuando la Bolsa se empeña en conducir por otro carril, a sólo un paso de máximos.